El derecho a vacaciones

El estatuto de los trabajadores establece en el artículo 38 que el trabajador tiene como mínimo derecho a 30 días naturales al año.

Estos 30 días naturales se traducen en 22 días hábiles; ya que teniendo en cuenta que la semana tiene siete días, de los cuales habitualmente dos son de descanso, en 30 días naturales, habría ocho días de descanso.

No obstante, a través del convenio colectivo o mediante pacto individual en el contrato de trabajo se puede ampliar el númer de días al que se tiene derecho.


Solicitar el disfrute de las vacaciones

El estatuto de los trabajadores no regula como tiene que solicitarse o de que forma pueden disfrutarse las vacaciones.

Lo único que indica es que el periodo de disfrute se debe fijar de común acuerdo entre la empresa y el trabajador según lo establecido en el convenio colectivo.

En cualquier caso, si las vacaciones son establecidas por la empresa en el calendario, el trabajador debe conocerlas con una antelación mínima de dos meses.

No obstante, nada impide que el trabajador y empresario alcancen una empresa siendo innecesario este preaviso.

En caso de desacuerdo, existe un procedimiento judicial de tramitación preferente para que un juez decida cuando se puede disfrutar las vacaciones. Es la empresa la que tiene que acreditar por que no concede el derecho a las vacaciones el día que solicita el trabajador. Además, se podrá pedir en la demanda una indemnización por daños y perjuicios en caso de que se acreditase.


Forma de la solicitud

No es obligatorio que el acuerdo sea por escrito, por lo que será válido el acuerdo verbal para el disfrute de las vacaciones. Si que es conveniente, en la medida de lo posible, que quede por escrito, al menos en un correo electrónico.


¿Si las vacaciones coinciden cuando estoy de baja?

Cuando las vacaciones coincidan con una incapacidad temporal, o con un periodo de suspensión por maternidad, parto o lactancia natural se disfrutarán las vacaciones en una fecha distinta tras el alta médica.

Además, durante dichos periodos se generan vacaciones que deberán de ser disfrutados más adelante.

El único límite existente es que las vacaciones que coincidan durante la incapacidad temporal deberán disfrutarse siempre que no hayan transcurridos más de dieciocho meses a partir del final del año en que se hayan originado.


¿Puedo disfrutar las vacaciones sin el permiso de la empresa?

Si el trabajador notifica a la empresa el disfrute de unas vacaciones en unas fechas concretas, y la empresa de forma expresa se opone o no concede a autorización a dicho disfrute, por el motivo que sea, y a pesar de ello se disfrutan las vacaciones, el trabajador podrá ser sancionado.

Esta sanción, en función de la gravedad y el perjuicio para la empresa, podría acarrear el despido disciplinario.

Por lo tanto, en última instancia, o se pacta otro día el disfrute de las vacaciones o se acude a la vía judicial.


¿Se pueden acumular las vacaciones de un año para otro?

No, el trabajador tiene que disfrutar las vacaciones en su año natural. En caso que no los disfrute podría llegar a entenderse que los ha perdido.

Hay que tener en cuenta que el disfrute de las vacaciones es un derecho indisponible por el trabajador, o en otras palabras, es un derecho que no puede renunciar y que tiene que disfrutar de manera obligatorio en el año natural.

Una de las razones por la que existen derechos indisponibles por los trabajadores es para que no se vean obligados a renunciar a un derecho por la presión del empresario para aceptar un trabajo.

Si finalmente no se disfruta en el año natural, en la práctica suele disfrutarse en el año siguiente, aunque esto no deja de ser un hecho contrario a la normativa por la cual puede ser sancionada la empresa.

En caso de que se produzca la extinción de la relación laboral, el trabajador podrá reclamar las vacaciones generadas y no disfrutadas por una compensación económica, teniendo en cuenta el plazo de un año para la reclamación. Por lo tanto, salvo pacto en contrario, sólo se podrá reclamar las vacaciones generadas y no disfrutadas del año en el que se produce la extinción y la del año natural anterior.

En este último caso, existen sentencia que consideran que no pueden reclamarse los de años vencidos que ya han caducado, aunque otras si que conceden esa cuantía al trabajador. Depende del juzgado.