Concepto del trabajo a distancia

El contrato de trabajo a distancia es un contrato laboral con los mismos derechos para el trabajador que cualquier otro trabajador en cuanto a desempleo, jubilación, incapacidad temporal…, es decir, el hecho de que el trabajo no se realice en el centro de trabajo de la empresa no debe perjudicar al trabajador, sino al contrario, ya que este tipo de contratos le permite una mayor libertad.

El artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores define el trabajo a distancia como aquel en que la relación laboral se realiza en otro lugar diferente al centro de trabajo de la empresa, ya sea en el domicilio del trabajador u otro sitio alternativo elegido por éste.

Para considerar que existe trabajo a distancia, con los requisitos que aquí se explica, no es obligatorio que toda la jornada se realice fuera del centro de trabajo, sino que basta con que la mayoría de las funciones se realizan fuera de dicho centro. Es decir, que no hay ningún inconveniente en que el trabajador acuda ocasionalmente a desarrollar sus funciones al centro de trabajo.

Estamos ante un contrato voluntario que tiene como objetivo favorecer la flexibilidad de las empresas en la organización del trabajo. Otra de las consecuencias de este tipo de contratos es que queda difuminado o limitado el poder empresarial en cuanto a la dirección y organización y a la vigilancia del empresario sobre el trabajador.

Por otro lado, este tipo de organización empresarial puede ser una gran oportunidad para aquellos trabajadores que tengan reconocida una incapacidad permanente, ya sea absoluta o de gran invalidez.

Diferencia del teletrabajo

Antes de la reforma la Ley 3/2012 el artículo 13 no se denominada contrato a distancia, sino contrato de trabajo a domicilio, conocido ordinariamente como teletrabajo.

En principio, el cambio legislativo ha ampliado el concepto de trabajo a distancia y la libertad para el trabajador, ya que el teletrabajo unicamente hacía referencia a aquél trabajador que desarrollaba sus funciones fuera del centro de trabajo de la empresa, pero que puede prestarse en un lugar que no ha sido elegido por el trabajador.

Además, a diferencia del trabajo a distancia, en el teletrabajo pueden existir diferentes mecanismos de control y vigilancia empresarial que no existen, en principio, en el contrato de trabajo a distancia.

Formalización del contrato

El acuerdo debe establecerse por escrito obligatoriamente. En las primeras cláusulas de los contratos de trabajo se indican si el trabajo es a distancia o en el centro de trabajo.

Esto se puede hacer tanto al inicio de la relación laboral como posteriormente, es decir, que en cualquier momento se puede negociar.

El empresario está obligado a entregar una copia básica de los trabajo concertados a distancia a los representantes de los trabajadores y a la oficina de empleo en el plazo de diez días desde la formalización del contrato.

No existe ningún modelo oficial para establecer este tipo de contratos, así que cualquier acuerdo que recoja el acuerdo alcanzado será válido.

Limitaciones en el tipo de contrato y requisitos del trabajador

Cualquier trabajador podrá ser contratado a través de cualquier tipo de contrato en esta modalidad, por lo que no existe ninguna limitación al respecto, a excepción de los trabajadores con discapacidad psíquica contratados por centros especiales de empleo.

¿Decisión de común acuerdo o impuesta por el empresario?

El contrato a distancia es un contrato de trabajo especial, y siempre se deberá de pactar de común acuerdo entre el empresario y el trabajador. En consecuencia, esta decisión no se podrá imponer unilateralmente por el empresario, ni siquiera a través de una modificación sustancial de las condiciones de trabajo en virtud del artículo 41 del Estatuto delos Trabajadores.

Dada la implicación del trabajo a distancia y la afectación que repercute sobre la vida privada del trabajador, el pacto sobre el cual se establece ese trabajo no se puede negociar colectivamente con los representantes legales de los trabajadores, sino que es el trabajador, el que de forma individual acceda y acepte este tipo de trabajo de manera voluntaria.

Derechos de los trabajadores

Los trabajadores con un contrato a distancia tendrán los mismos derechos retributivos que otro trabajador con las mismas funciones y grupo profesional en relación con el convenio colectivo. A excepción de determinados pluses extrasalariales que pueda recoger el convenio colectivo que no retribuyan el trabajo efectivo, sino que compensen los gastos que tiene el trabajador por trabajar y que en este caso, el trabajador con un contrato a distancia no tiene.

Por ejemplo, el plus transporte o de vestimenta, son dos complementos extrasalariales que compensan al trabajador por los gastos ocasionados con motivo de acudir al centro de trabajo, que un trabajador a distancia puede que no tenga y, en consecuencia, y en relación con lo que indique el convenio colectivo, no tengan derecho a recibirlo.

Derechos formativos

El empresario está obligado a proporcionar el acceso efectivo a estos trabajadores, en igualdad de condiciones que el resto de los trabajadores de toda la formación profesional a fin de favorecer su promoción profesional.

Asimismo, a fin de posibilitar la movilidad promoción interna dentro de la empresa, la empresa deberá informar a los trabajadores a distancia de la existencia de puestos de trabajo vacantes para su desarrollo presencial en sus centros de trabajo.

Derechos sindicales

A pesar de que los trabajadores realizan el trabajador a distancia, deben de estar adscritos a un centro de trabajo, y en dicho centro, tendrán los mismos derechos que cualquier otro trabajador que desarrolle sus funciones presencialmente en el centro de trabajo.