El contrato de obra o servicio determinado

El contrato de obra o servicio determinado es un contrato de naturaleza temporal regulado en el artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores cuya duración no puede ser superior a tres años, ampliable doces meses por convenio.

Este contrato sólo puede realizarse para la realización de una obra o servicio determinados, con autonomía y sustantividad propia dentro de la actividad de la empresa y cuya ejecución, aunque limitada en el tiempo, sea en principio de duración incierta.

En muchas ocasiones los convenios colectivos pueden identificar aquellos trabajos o tareas dentro de la actividad normal de la empresa que puedan cubrirse con contratos de esta naturaleza. Esta negociación deberá respetar, en cualquier caso, lo establecido en la legislación, y por tanto podrá ser fruto de control por los tribunales.

Sin embargo, en el sector de la construcción se permite adaptar este contrato de obra o servicio determinado, en virtud de la la Disposición adicional tercera de la Ley 32/2006, y a través de la negociación colectivo, es decir mediante el convenio colectivo. Esa adaptación se ha realizado en el V Convenio colectivo de la construcción.

El contrato fijo de obra

Está regulado en el artículo 24 del V Convenio colectivo del sector de la Construcción. Este contrato se concierta con carácter general para una sola obra, con independencia de su duración, y terminará cuando finalicen los trabajos del oficio y categoría del trabajador en dicha obra. En definitiva, su limitación temporal va unida a la duración de la obra que el trabajador está realizando.

Su formalización se hará siempre por escrito. En dicho contrato se deberá especificar de una manera clara y precisa el carácter de la contratación e identificar suficientemente  la obra o servicio para el que se contrata.

Además, si existe un acuerdo expreso entre la empresa y el trabajador, el trabajador pueda prestar servicios para una misma empresa en distintos centro de trabajo de una misma provincia. En este caso, su duración máxima es de tres años, salvo que los trabajos de su especialidad en la última obra se prolonguen más allá de dicho término. En este último caso, para que el contrato sea válido, debe verificarse que:

  • Existencia de los pactos entre la empresa y el trabajador que posibilitan la prestación de servicio en distintas obras.
  • Todas las obras estén localizadas en una misma provincia.
  • No se supere la duración máxima prevista.

Teniendo en cuenta la especial configuración del sector de la construcción y sus necesidades, no será de aplicación la sucesión de contratos temporales como causa de adquisición de la condición de indefinido recogido en el artículo 15 .5 del ET, conocida también como “ley caldera”.

Si no se cumplen los requisitos anteriormente comentados, el contrato estaría en fraude de ley, con la consecuencia de que se consideraría la relación laboral como indefinida.

Periodo de prueba

Para que exista un periodo de prueba se debe recoger de manera expresa en el contrato, sin que pueda superar los límites establecidos en el convenio colectivo aplicable.

En cuanto a su duración y en defecto de pacto de convenio colectivo, la duración del periodo de prueba no podrá exceder de 6 meses para los técnicos titulados, ni de 2 meses para los demás trabajadores. En las empresas de menos de veinticinco trabajadores el período de prueba no podrá exceder de tres meses para los trabajadores que no sean técnicos titulados.

Finalización de la relación laboral

La extinción de la relación laboral deberá producirse cuando las exigencias de la obra en la que trabajen hagan innecesarias mantener todos los puestos de trabajo, debiendo reducirse los contratos de acuerdo con la disminución real del volumen de obra realizada.

Este cese deberá comunicarse por escrito al trabajador con una antelación de 15 días naturales. No obstante el empresario podrá sustituir este preaviso por una indemnización equivalente a la cantidad correspondiente a los días de preaviso omitidos.

La paralización temporal de una obra por causa imprevisible para el empresario principal y ajena a su voluntad, suponen la terminación de la obra y el cese de los trabajadores.

Indemnización

En lugar de la indemnización de X días por año trabajador, la indemnización a favor del trabajador asciende hasta el 7% de los conceptos salariales convencionales devengados durante la vigencia del contrato.