Diferencia entre abandono del puesto de trabajo y dimisión

El trabajador puede abandonar el trabajo siempre que lo considere oportuno, ya que nadie le puede obligar a permanecer en su puesto de trabajo.

Existen dos formas de abandonar el puesto de trabajo, ya sea de forma tácita, es decir, no volviendo nunca más a un puesto de trabajo sin decir nada a la empresa, y en segundo lugar, de forma expresa, notificando nuestra intención de causar baja voluntaria.

Estas dos formas de abandonar la empresa no son beneficiosas para el trabajador, en el sentido de que no se tiene derecho a una indemnización ni a la prestación por desempleo.

Por ello, ante de tomar una decisión es conveniente ver si podemos solicitar la extinción con derecho a indemnización y/o paro si nos encontramos ante una de estas situaciones:

¿Cómo irse de la empresa con derecho a paro e indemnización?

Índice de la entrada La extinción por voluntad del trabajador Traslado Modificación sustancial de las condiciones de trabajo Incumplimiento grave d...

Por último, si nos encontramos en ninguna de esa situación, podemos valorar la opción de solicitar una excedencia voluntaria:

Todas las dudas sobre la excedencia voluntaria en España

Cómo y cuando un trabajador puede solicitar la excedencia voluntaria, ¿tengo derecho a paro?, ¿y a finiquito?, ¿puedo trabajar en otra empresa?

El abandono del trabajo

En primer lugar, abordaremos el abandono del puesto de trabajo.

Esto significa, sin comunicar nada a la empresa, no volvernos a presentar en nuestro puesto de trabajo.

Abandonar el puesto de trabajo no extingue la relación laboral, sino que será la empresa la que tenga que proceder a extinguirla. Las opciones que tiene la empresa son dos;

  • en primer lugar, averiguar cuales son las intenciones del trabajador, ya sea mediante burofax o por cualquier otro medio, y una vez verificado la intención del trabajador indicar baja voluntaria. Normalmente cuando un trabajador se ausenta más de tres días, que es el plazo que tiene para presentar la baja por enfermedad común, la empresa puede entender que se trata de una baja voluntaria por lo que advierte al trabajador mediante una carta certificada de que si no se reincorpora inmediatamente a su puesto de trabajo, procederán a rescindir el contrato por baja voluntaria. La cuestión es complicada si el trabajador no contesta.
  • en segundo lugar, proceder a un despido disciplinario por ausencias injustificadas en su puesto de trabajo.

En cualquiera de los dos casos, el trabajador no tendrá derecho a indemnización, aunque si la empresa optase por la segunda opción sí que podrá solicitar la prestación por desempleo.

La desventaja de esta opción es que el trabajador se encuentra en una situación indefinida hasta que la empresa opte por una decisión, ya que no tiene obligación de notificar ni la baja voluntaria ni proceder al despido.

Por ello, hasta que se extinga la relación laboral no podremos exigir el finiquito, esto es, las vacaciones generadas y no disfrutadas así como la parte proporcional de las pagas extraordinarias si es que no las tenías prorrateadas.

La dimisión o baja voluntaria

La otra opción que tiene el trabajador es notificar la baja voluntaria de forma expresa y por escrito, con indicación clara de la voluntad del trabajador.

La baja voluntaria viene regulada en el apartado d) del artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores de la siguiente manera:

Por dimisión del trabajador, debiendo mediar el preaviso que señalen los convenios colectivos o la costumbre del lugar.

En consecuencia, el trabajador tiene la obligación de notificar la baja voluntaria con lo que indique el convenio colectivo o la costumbre de lugar.

Los convenios suelen indicar diferentes plazos en función de la categoría profesional del trabajador. El trabajador deberá avisar a la empresa expresamente, escrito o verbalmente, de la intención de abandonar la empresa por baja voluntaria con indicación del último día de trabajo.

Por último, y no menos importante, el trabajador puede retractarse de su decisión mientras se encuentre en el periodo de preaviso.

La empresa sólo puede negar la anulación de la baja voluntaria cuando haya contratado a otro trabajador para sustituir al que hubiera notificado la baja voluntaria. Exceptuando dicho caso, la empresa deberá aceptar que el trabajador continúe en su puesto de trabajo, y en caso contrario, el trabajador deberá demandar por despido improcedente.

La falta de preaviso

El trabajador debe cumplir el preaviso que indica el convenio colectivo, en defecto de estos la legislación obliga a cumplir lo que sea costumbre en el lugar. Hasta ahora la jurisprudencia, considera como la costumbre del lugar 15 días de preaviso.

En relación con lo indicado anteriormente, el preaviso no puede venir recogido en el contrato de trabajo, ya que no es un derecho que se pueda negociar en el contrato, sino que tiene que venir negociado de manera colectivo en el convenio o establecido como costumbre del lugar.

No obstante, en ocasiones se ha considerado por la jurisprudencia, que lo establecido en el contrato de trabajo es la costumbre de lugar.

En consecuencia, si no se da el preaviso necesario el empresario podrá descontarlo de nuestro finiquito, e incluso reclamarlo judicialmente los días de ausencia de preaviso.

No obstante, es raro que la empresa acuda a los tribunales para solicitar dichas cantidades al trabajador, aunque sí que es habitual que se descuente del finiquito.

¿Y si no he firmado ningún contrato tengo que preavisar?

Sí, que el contrato no se haya firmado no quiere decir que no existan los derechos y obligaciones propios de cualquier relación laboral.

Por lo tanto, se debe de preavisar igualmente con lo que indique el convenio colectivo o la costumbre del lugar, entendiendo generalmente 15 días.

¿Y si estoy dentro del periodo de prueba

En dicho caso no será necesario el preaviso.

De todos modos, para que el periodo de prueba sea válido tiene que venir recogido de forma escrita en el contrato de trabajo.

Consecuencias para el trabajador

El abandono del trabajo nunca es una forma recomendable de terminar la relación laboral, porque las consecuencias son bastantes perjudiciales:

  1. No da derecho a la prestación por desempleo que hubiese generado.
  2. No se tiene derecho a indemnización

Excepcionalmente, en caso de que se hubiese firmado algún pacto de permanencia o no se cumpla el preaviso, el empresario puede solicitar una indemnización por daños y perjuicios por incumplimiento contractual.

Esta cuantía no viene determinada por ley, por lo que deberá ser determinada por el juez atendiendo a las circunstancias concretas de cada caso. No obstante, esta indemnización puede venir indicada en el contrato laboral, o en el convenio colectivo, o por acuerdos entre el trabajador.

¿Tengo derecho a finiquito?

El trabajador sí que tiene derecho a finiquito tras una baja voluntaria. En el finiquito el empresario adeuda las cantidades pendientes de abono tales como; vacaciones, pagas extraordinarias, dietas…

No obstante, no tendrá derecho a una indemnización por extinción de la relación laboral.

En este sentido, el finiquito deberá incluir la parte proporcional de las pagas extraordinarias, si es que no estuviesen prorrateadas, y las vacaciones generadas y no disfrutadas.

Si la empresa no adeuda nada de vacaciones generadas y no disfrutadas, y las pagas estuvieran prorrateadas puede que el finiquito sea cero.

¿Y si alcanzo un acuerdo con la empresa para cobrar el paro?

En ocasiones, el trabajador intenta convencer a la empresa para que realice un despido disciplinario.

No obstante, esto es un fraude a la Seguridad Social que puede perjudicar tanto al empresario, con la correspondiente sanción, como al trabajador, que puede perder las prestaciones generadas.

Además, para la empresa existe otro riesgo. Para proceder al despido disciplinario se debe de notificar mediante una carta de despido en la que se indiquen las causas del despido. Sin embargo, toda vez que las causas son falsas, si el trabajador demandara podría conseguir una indemnización por despido improcedente y conseguir la correspondiente indemnización.

¿Y si solicita una excedencia voluntaria?

El trabajador, antes de notificar una baja voluntaria, puede solicitar una excedencia voluntaria.

Para ello, lo único que se requiere es tener una antigüedad superior al año en la empresa.

De esta manera, aunque tampoco se tiene derecho a indemnización ni a prestación por desempleo, es más fácil para cobrar posteriormente la prestación, ya que, en principio no se exigen los tres meses que se indica en el siguiente apartado.

¿Y cómo puede cobrar el paro un trabajador que ha terminado la relación laboral con baja voluntaria?

La única solución es que sea contratado por otra empresa, y finalice su contrato laboral por otro motivo.

La legislación no indica un periodo del nuevo contrato, salvo que la siguiente relación se extinga por una periodo de prueba no superado por la empresa. En dicho caso, entre la finalización del contrato con dicha empresa y la baja voluntaria deben de haber transcurrido más de tres meses.

Esos tres mese que no se recogen para los demás supuestos, se puede aplicar de manera análoga, por lo que siempre es recomendable intentar tener un nuevo empleo cuya duración sea superior a los tres meses.

También te puede interesar…