Es muy habitual en el mundo laboral la existencia de un grupo de empresas donde una de ellas domina sobre todas las demás. Entre la empresa dominadora y las demás, existe una relación de subordinación.

En muchas ocasiones, esta circunstancia ha permitido a los trabajadores despedidos por causas objetivas, conseguir que su despido sea improcedente. Esto es debido a que, la causa objetiva alegada para fundamentar el despido no es demostrada en todas las sociedades del grupo de empresas laboral.

Concepto de grupo de empresas

Desde un punto de vista jurídico, definimos el grupo de empresas como el conjunto de unidades económicas, con personalidad jurídica propia, sometidas a un poder de decisión único. En base a las relaciones entre las distintas empresas podemos agrupar tres tipos:

  1. Sociedades agrupadas en cadena. La empresa matriz, “locomotora del tren”, controla la siguiente empresa, que a su vez controla la siguiente y así sucesivamente.
  2. Sociedades agrupadas en estrella. La empresa matriz controla a un conjunto de sociedades filiales, pudiendo estas tener o no un vínculo entre ellas.
  3. Sociedades con una filial común. Una empresa está controlado por dos o más empresas matriz.

Diferencia entre grupo de empresas mercantil y laboral

Cuando hablamos de grupo de empresas, generalmente hacemos referencia a la existencia de un grupo de empresas de carácter mercantil. No obstante, para un trabajador sólo tiene relevancia cuando ese grupo de empresas mercantil, también lo es a efectos laborales, es decir un grupo de empresas laborales.

En definitiva, un grupo de empresas siempre será mercantil, pero no siempre será laboral.

Grupo de empresas mercantil

El artículo 42.1 del Código de Comercio entiende que existe un grupo de empresas cuando una sociedad ostente, directa o indirectamente, el control de otra u otras sociedades. En este sentido existirá una sociedad dominante y otras dependientes cuando una de las sociedades se encuentre en alguna de las siguientes situaciones:

  1. Posea la mayoría de los derechos de voto.
  2. Tenga la facultad de nombrar o destituir a la mayoría de los miembros del órgano de administración.
  3. Pueda disponer,  en virtud de acuerdos celebrados con terceros, de la mayoría de los derechos de voto.
  4. Haya nombrado, exclusivamente con sus votos, la mayoría de los miembros del órgano de administración, que desempeñen su cargo en el momento en que deban formularse las cuentas consolidadas y durante los dos ejercicios inmediatamente anteriores.

Cuándo es un grupo de empresas laboral

Para demostrar que un grupo de empresas mercantiles, lo es también un grupo de empresas laborales, se tiene en cuenta una serie de circunstancias elaboradas por la jurisprudencia. No tienen por qué concurrir todas ellas de manera simultánea, ya que en ocasiones basta con una de ellas para que se hable de un grupo de empresas, todo depende de la intensidad de la misma. Por lo tanto, siempre se deberá analizar cada caso de forma separada.

  1. Dirección unitaria. Identidad entre los órganos de administración e incluso accionariado.
  2. Apariencia externa de unidad empresarial.
  3. Confusión de patrimonios sociales o caja única. Las distintas sociedades encuentran sus patrimonios comunicados, con movimientos financieros entre empresas sin que los mismos respondan a unos servicios reales y sin una justificación clara.
  4. Confusión de plantillas o única plantilla. Los trabajadores realizan tareas de forma simultánea e indiferenciada para varias sociedades, independientemente de la empresa en la cual esté formalmente adscrito.

Las consecuencias para un trabajador

Si existe el grupo de empresas laboral, la consecuencia fundamental para un trabajador es que, todas las empresas del grupo responden de manera solidaria respecto de todas las obligaciones contraídas con el trabajador.

Llevado a la práctica quiere decir, que si la empresa adeuda algún tipo de salario o indemnización, el trabajador puede requerir el pago a cualquiera de las sociedades del grupo.

Pero quizás la consecuencia más importante tiene lugar cuando un trabajador es despedido. El artículo 52 del Estatuto de los trabajadores permite extinguir el contrato de trabajo cuando existen causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, es decir, un despido por causas objetivas.

El empresario debe acreditar que existe alguna de estas causas en la carta de despido, perteneciendo el trabajador a un grupo de empresas, debe demostrar que esa causa se da en todas las sociedades del grupo, y no sólo de la sociedad mediante la cual está contratado el trabajador.

Es claro ejemplo de esta situación, el trabajador despedido por causas económicas cuando la empresa para la cual ha sido contratado está en pérdidas, pero las demás empresas del grupo están obteniendo amplios beneficios, por lo que no existiría causa económica que justificara el despido.

En dicho caso, el trabajador puede reclamar por despido improcedente y ser readmitido en su puesto de trabajo, o recibir la indemnización máxima que contempla nuestra legislación explicada en esta entrada.

La carga de la prueba. ¿Quién tiene que demostrar que es un grupo de empresas laboral?

El art. 217.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece que corresponde al demandante demostrar los hechos en los que se basa la demanda.  En consecuencia, parece indicar que corresponde al trabajador acreditar la existencia de un grupo de empresas laboral. No obstante, para un trabajador es casi imposible conocer todas las relaciones internas de la empresas para probar estos extremos.

Por todo ello, la jurisprudencia actual obliga al trabajador demostrar únicamente que existe  un grupo de empresas mercantil, y que sea el grupo de empresas la que demuestre que no es un grupo de empresas laboral.