La incapacidad permanente total

Se concede una incapacidad permanente total cuando el trabajador, por una lesión o enfermedad, no puede realizar las funciones de su profesión habitual.

Con la concesión de una incapacidad permanente total la Seguridad Social abona una pensión, mientras mantenga la incapacidad permanente, correspondiente al 55 % de su base reguladora, aunque como veremos más adelante podrá ser incrementada hasta el 75% en determinados supuestos.

La cuantía económica de una pensión del 55% de su base reguladora no es suficiente en muchos casos, por lo que suele ser necesario buscar nuevos ingresos, pero puede el trabajador ¿renunciar a la incapacidad permanente?, ¿renunciar a la pensión?, ¿trabajar en otra empresa y seguir cobrando la pensión? En esta entrada intentaremos dar respuesta a todas a estas preguntas.

Una cuestión fundamental, antes de meternos en el fondo del asunto, es diferenciar entre una incapacidad permanente total y una absoluta. La total sólo inhabilita a realizar las funciones relacionadas con su profesión habitual, sin embargo una incapacidad absoluta inhabilita al trabajador para cualquier profesión.

A modo resumen, cuando se concede una incapacidad permanente total se está inhabilitando al trabajador para realizar las principales funciones de su profesión habitual, pero no de otra profesión. Por ello, siempre que encuentre un trabajo que sea compatible con sus lesiones podrá trabajar y además compatibilizar la pensión con el salario.

Encontrar otro trabajo

El artículo 198 de la Ley General de la Seguridad Social indica que: En caso de incapacidad permanente total, la pensión vitalicia correspondiente será compatible con el salario que pueda percibir el trabajador en la misma empresa o en otra distinta, siempre y cuando las funciones no coincidan con aquellas que dieron lugar a la incapacidad permanente total.

Por lo tanto, es posible encontrar otro trabajo que sea compatible con las lesiones o enfermedad existentes, que permitirá al trabajador cobrar la pensión a la que tiene derecho y el salario siempre y cuando las funciones sean diferentes a las que hacíamos cuando nos concedieron la incapacidad.

Por ejemplo, un albañil con una incapacidad permanente total, podrá realizar funciones de contable en la misma u otra empresa.

Pero, ¿qué pasos ha de dar el trabajador para compatibilizar el salario del nuevo trabajo y la pensión?

Comunicación previa al INSS

Ante las posibilidades de encontrar un nuevo empleo, el trabajador está obligado a comunicar, de manera PREVIA a comenzar el trabajo,  al Instituto Nacional de la Seguridad Social el nuevo empleo. En este enlace podéis encontrar el modelo oficial para realizar la comunicación.

Además, si queremos ser precavidos, podemos no sólo comunicar el nuevo empleo, sino solicitar una autorización para trabajar en el nuevo puesto de trabajo.

Para ello, es conveniente aportar un certificado realizado por la nueva empresa  en el que se indiquen las tareas a desempeñar del nuevo puesto de trabajo para que el INSS certifiqué si el trabajo es compatible con la pensión.

Esta autorización previa se hace obligatoria en el caso de las incapacidades permanentes derivadas de una enfermedad profesional.

Sin comunicación previa

Si el trabajador comienza a trabajar sin realizar la comunicación previa, en primer lugar, puede ser considerado como una falta leve, y sancionable con la pérdida de la prestación durante un mes.

En segundo lugar, si la Seguridad Social considera que el nuevo trabajo no es compatible con la incapacidad permanente total que se ha concedido puede tomar dos acciones:

  1. Advertir al trabajador de que si no abandona el trabajo, se le dará de baja la pensión por incapacidad permanente.
  2. Cursar directamente la baja en la pensión por incapacidad permanente.

Normalmente, el INSS advierte de la situación al trabajador, antes de proceder a la baja definitiva, pero también podría directamente dar de baja, con lo que el trabajador tendría que recurrir la decisión en el ámbito administrativo o acudir a los tribunales para recuperar la pensión de incapacidad permanente.

La baja de la incapacidad permanente realizada por el INSS no tiene efectos suspensivos sino que es definitiva, es decir, que para conseguir de nuevo la incapacidad permanente se debe de iniciar de nuevo el procedimiento de solicitud de concesión de incapacidad permanente.

Por lo tanto, es altamente recomendable solicitar de manera previa y conseguir la autorización del INSS para poder compatibilizar la pensión y el salario del nuevo empleo.

Obligaciones de la empresa que contrata a un trabajador

Partimos del hecho de que un trabajador con una incapacidad permanente total, tiene reconocida una incapacidad del 33%, por lo que se tiene en cuenta para la cuota de reserva de puestos de trabajo para personas con discapacidad.

En este sentido, la legislación laboral, establece la obligación, para las empresas públicas y privadas que empleen a un número igual o superior a 50 trabajadores, de contratar, al menos, el 2 por 100 de personas con discapacidad. En el caso de la Administración Pública, la cuota de reserva asciende al 5 por 100.

Por ello, muchas veces las empresas son las primeras interesadas en contratar a un trabajador con una incapacidad permanente total.

Antes de ser contratados, la empresa suele realizar una evaluación de la incapacidad del trabajador y de las funciones que va a realizar el trabajador para ver si es compatible o no. Dicho informe, puede ser usado para enviarlo al INSS, pero muchas veces queda como uso interno de la empresa.

Además, en caso de que se pueda poner en peligro a cualquier trabajador, la Ley de Prevención de Riesgos laborales, establece la obligación de realizar un reconocimiento médico. En caso de que no lo haga, y finalmente ocurra un accidente podría ser motivo para la concesión del recargo de prestaciones.

Incapacidad permanente total cualificada

Los trabajadores mayores de 55 años con una incapacidad permanente total tendrán derecho a un incremento de la pensión de un 20%, por lo que pasarán a cobrar el 75% de la base reguladora.

En realidad, esta consideración de incapacidad cualificada se concede cuando se acredite que el trabajador tiene dificultad para acceder a un nuevo empleo, debido a la edad, la falta de preparación general o especializada o las circunstancias sociales y laborales. En la práctica, se suele conceder cuando el trabajador supera los 55 años de edad.

Si el trabajador percibe dicho incremento, no podrá compatibilizarlo con un nuevo empleo. Por lo tanto, el incremento de dicho 20% imposibilita al trabajador para cobrar un sueldo de otro empleo.

Si el trabajador encuentra un empleo compatible con la pensión de incapacidad, no percibirá el incremento del 20% de la base salarial si es que tiene derecho a ella, que podrá recuperar una vez finalice el trabajo.

Solicitar el alta voluntaria para volver a trabajar en la profesión habitual

En algunas ocasiones, el trabajador es incapaz de encontrar otro empleo que no sea relacionada con su profesión habitual, por lo que se plantea la posibilidad de renunciar a la pensión y a la concesión de incapacidad permanente. toda vez que la pensión recibida es bastante inferior al salario que percibía con anterioridad y afecta a su poder adquisitivo.

En este caso, lo primero que hay que decir, es que la pensión es irrenunciable. Ahora bien, nada impide que el trabajador busque un empleo y empiece a trabajar en su profesión habitual.

No existe un procedimiento regulado para rechazar una incapacidad permanente, porque en principio no se podría hacer, pero para el caso de que el trabajador quiera, podría ponerse a trabajar y, en dicho caso,el INSS le retiraría la pensión para no cometer un fraude.

Como en el caso anterior, es recomendable informar con carácter previo a ponerse a trabajar.

Si el trabajador no preavisase y comenzase a trabajar el INSS podrá advertir al trabajador o directamente suspender la incapacidad permanente, además de la consideración de una falta leve.

En caso de que, una vez producida la advertencia, el trabajador continué trabajando se extinguirá la incapacidad permanente total concedida.

Además, el INSS solicitará al trabajador la pensión percibida desde que comenzó a trabajar.

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