La antigüedad en la empresa

Podemos definir la antigüedad como el tiempo que un trabajador permanece en una empresa, independientemente del tipo de contrato de trabajo, con solución de continuidad. Esta solución de continuidad hace referencia a sí se ha extinguido o no el vínculo laboral cuando existe concatenación de contratos con un lapso de tiempo entre ellos. Más adelante detallaremos más esta cuestión.

La antigüedad en un puesto de trabajo puede conceder al trabajador determinados derechos económicos, además de tener una especial importancia a la hora de calcular la indemnización por despido, ya sea objetivo o improcedente.

El Estatuto de los Trabajadores no dedica ningún artículo en concreto a la regulación de la antigüedad de la relación laboral.

A modo de resumen, las cuestiones más importantes en relación con la antigüedad en la empresa son las siguientes:

  1. Todos los contratos laborales, sean temporales, de prácticas o de formación se tienen en cuenta para la antigüedad. No se tiene en cuenta los trabajos realizados como becarios o como prácticas curriculares o extracurriculares en la universidad o máster.
  2. Si estás contratado por una empresa de trabajo temporal y posteriormente te contrata la empresa para la que realmente trabajas, el tiempo en la empresa de trabajo temporal también cuenta para la antigüedad.
  3. En caso de concatenación de contratos temporales o de prácticas, también se suma la antigüedad, salvo que exista un lapso de tiempo entre ellos considerable como explicamos más adelante.
  4. No existe un plus de antigüedad en el Estatuto de los Trabajadores, sólo se tiene ese derecho si lo recoge el Convenio Colectivo de aplicación. Lo cierto es que cada vez menos convenios lo recogen.
  5. Por otro lado, NO se rompe la antigüedad en cualquiera de los siguientes supuestos:
    • La empresa cambia de nombre, de propietarios o accionistas.
    • Existe una subrogación de los trabajadores por que así lo indica el convenio colectivo o en caso de sucesión de empresas.
    • Cambio de centro de trabajo dentro de la misma empresa o grupo empresarial.
    • Disfrutar de una excedencia, independientemente del tipo que sea, o durante la baja por incapacidad temporal, maternidad o paternidad.
  6. Todo el tiempo de trabajo en la empresa es antigüedad, por lo que normalmente coincide el tiempo de trabajo con el tiempo de antigüedad, salvo en los contratos fijos discontinuos.

¿Cuándo se pierde la antigüedad en una empresa? La concatenación de contratos temporales

La antigüedad en una empresa sólo se pierde cuando se extingue la relación laboral, normalmente por un fin de contrato temporal o un despido.

Si después de un despido o fin de contrato, la empresa te vuelve a contratar, dependerá del tiempo que medie entre contratos para saber si la antigüedad se ha perdido.

Como la legislación no establece cual es el tiempo que tiene que pasar entre contratos para que la antigüedad comience de cero, ha sido la jurisprudencia la que lo ha determinado.

En este sentido, no cabe duda de que no se rompe el vínculo laboral si la distancia entre contratos es inferior a un mes, aunque cada vez se considera un periodo más amplio para no se sume la antigüedad. Así, por ejemplo, el Tribunal Supremo ha considera que existe unidad esencial del vínculo laboral -y por tanto no se reinicia la antigüedad- en una interrupción de casi cuatro meses (sentencia de 8 de noviembre de 2016 rec 310/2015) y tampoco extingue el vínculo en una interrupción de 69 días (Sentencia de 26 de febrero 2016 rec 1423/2014.)

En definitiva, en caso de concatenación de contratos, sólo se rompe la antigüedad si transcurre entre ellos una distancia importante, que podríamos cifrar en más de seis meses. Sin perjuicio de que un tribunal considere que en seis meses, analizando el caso concreto, tampoco se ha roto el vínculo laboral para reiniciar la antigüedad.

Cuestión diferente es que ese tiempo entre contratos no se sume a la antigüedad para calcular la indemnización por despido. Por ejemplo, tengo cuatro contratos temporales de un año cada uno en el que hay un lapso de tiempo entre ellos de 4 meses. Desde el primer contrato hasta la fecha de extinción del último han transcurridos cuatro años y cuatro meses, pero para calcular la indemnización sólo se debería de tener en cuenta cuatro años.

La antigüedad indicada en la nómina

En la mayoría de las nóminas de los trabajadores se indica la antigüedad del trabajador en la empresa. Sería más preciso indicar que esa es la antigüedad que considera la empresa, que puede ser la correcta o no.

Si no es correcta, podríamos interponer una demanda de reconocimiento de derecho. Esta demanda sería importante, si la empresa nos deniega algún derecho que nos corresponde por nuestra antigüedad.

Por ejemplo, no abona un plus de antigüedad, o no nos reconoce días de asuntos propios o de descanso por tiempo de permanencia en la empresa. En este caso, sí que tendría sentido, no sólo reclamar la antigüedad sino también ese derecho que se nos niega.

En otro caso, la antigüedad sólo afectará en el momento de la extinción de la relación laboral, que si la empresa no reconoce la correcta, siempre podremos demandarla en el procedimiento de despido. De hecho, puede ser una ventaja para nosotros ya que puede ser una causa para que un despido objetivo sea considerado improcedente por no poner a nuestra disposición la indemnización que nos corresponde.

El plus de antigüedad y aumento de salario.

Como indicamos al principio del artículo, este plus sólo se cobra en caso de que el convenio colectivo así lo indica, ya que el Estatuto de los Trabajadores no recoge este derecho. Por lo tanto, no por llevar más tiempo en la empresa existe un aumento automático del salario, esa cuestión vendrá determinada por lo que indique el convenio colectivo.

En la práctica, cada vez menos convenios recogen este plus, y los que lo tienen lo están empezando a congelar para que no siga aumentando su cuantía.

En caso de que se cobra, es un plus salarial y por tanto se tiene en cuenta para la indemnización por despido.

La antigüedad en los contratos fijos discontinuos

En este tipo de contratos en los cuales el trabajador sólo trabaja de manera efectiva unos meses al año, no es lo mismo tiempo de vinculación con la empresa que tiempo de trabajo efectivo.

Por ejemplo, si sólo se trabaja cuatro meses al año, y se despide a un trabajador que lleva cinco años en la empresa, sólo computará a efectos de indemnización 20 meses.

De la misma manera, salvo que el convenio colectivo indique otra cosa, para tener derecho a un plus de antigüedad se ha de estar al tiempo de trabajo efectivo y no al de vinculación con la empresa. Así lo ha determinado la  sentencia del Tribunal Supremo, de 1 de enero de 2018.