El requisito de estar trabajando para conseguir la incapacidad permanente

Sí, es posible conseguir una incapacidad permanente a pesar de no esta trabajando.

Sin embargo, las opciones y requisitos son diferentes en función de la situación de la persona trabajadora, ya que, aunque no esté trabajando, no es lo mismo estar cobrando el paro o un subsidio o, sin percibir nada estar inscritos como demandantes de empleo en el SEPE y buscando empleo (que se podría considerar como situación asimilada al alta), que llevar varios años sin buscar trabajo.

La regla general viene establecida en el artículo 165 de la Ley General de la Seguridad Social que considera necesario estar trabajando (o situación asimilada que explicaremos a continuación) para poder conseguir una incapacidad permanente, al establecer que para tener derecho a una prestación de la Seguridad Social el trabajador debe de “estar afiliadas y en alta en dicho Régimen o en situación asimilada a la de alta al sobrevenir la contingencia o situación protegida”.

Como excepción a lo anterior, el artículo 195 de la citada ley establece que no es necesario estar trabajando para: “(…) las pensiones de incapacidad permanente en los grados de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez

Por lo tanto, si no trabajamos o en situación asimilada al alta, sólo es posible conseguir una incapacidad permanente absoluta o de gran invalidez.

En relación con lo anterior, es conveniente señalar dos casos totalmente diferentes en las que se puede encontrar una persona que no está trabajando:

  • Trabajador en situación de asimilado al alta. Situación en la que se encuentra el trabajador que ha extinguido o suspendido su relación laboral con una empresa pero se encuentra, a determinados efectos, como si se estuviera trabajando de cara a la Seguridad Social. Por ejemplo, una persona trabajadora que pierde el empleo y está cobrando el paro, o tras agotar la prestación del desempleo o subsidio, se mantiene apuntado en el desempleo de manera continuada. Este trabajador tendrá derecho a una incapacidad permanente en las mismas condiciones que si estuviera trabajando.
  • Trabajador que no está trabajando ni en ninguna situación asimilada al alta (que detallaremos más adelante). En este caso, los requisitos son diferentes ya que se exige un periodo mayor de cotización (15 años) y sólo será posible conseguir la incapacidad permanente absoluta o de gran invalidez, pero nunca la total ni parcial.

Vamos a intentar explicar los dos casos por separado.

Persona trabajadora en situación de asimilada al alta

El concepto de situación asimilada al alta es un tanto complejo; es aquel en que, sin estar trabajando, la persona se encuentra, a determinados efectos, como si se estuviera trabajando de cara a la Seguridad Social.

En este sentido, puede que el trabajador se encuentre asimilado al alta a unos determinados efectos, pero no a otros, aunque aquí sólo haremos referencia a la situación a los efectos de incapacidad permanente.

Por ejemplo, un trabajador en excedencia por cuidado de un hijo o un familiar se encuentra asimilada al alta a los efectos de la incapacidad permanente o jubilación, pero no a los efectos de incapacidad temporal.

En el caso que nos interesa ahora, nos encontramos en una situación de asimilada al alta a los efectos de una incapacidad permanente en cualquiera de estos supuestos:

  • Mientras se está cobrando la prestación o subsidio por desempleo.
  • Una vez agotado la prestación o subsidio por desempleo, mientras se mantenga la inscripción como demandante de empleo en el SEPE. Por ello, es de vital importancia mantener siempre inscrito en el SEPE como demandante de empleo.
  • Durante todo el periodo de incapacidad temporal, incluso aun cuando se extinga la relación laboral o la empresa deje de cotizar por superar los 545 días de incapacidad.
  • Durante el periodo de vacaciones generadas y no disfrutadas que se abona en el finiquito.
  • Trabajadores fijos discontinuos durante el tiempo en el cual no se trabaja, es decir, durante los periodos de inactividad.
  • Excedencia forzosa por cargo pública o sindical o excedencia voluntaria por cuidado de un hijo o un familiar. No se encontraría en este caso un trabajador en excedencia voluntaria.
  • Trabajador expatriado, es decir, el traslado de la persona trabajadora de manera temporal fuera del territorio nacional.
  • Suscripción de un convenio especial con la seguridad social por la cual la persona trabajadora abona su cotización.

En cualquier de estas situaciones, se tiene derecho a la incapacidad permanente en las mismas condiciones que si se trabajara, sin que esto vaya a influir en la cuantía de pensión que nos corresponde.

Hay que recordar que la cuantía de la pensión y tiempo de cotización previa dependerá de varios factores, siendo el más importante la causa de la incapacidad, es decir, si deriva de una contingencia profesional (accidente laboral o enfermedad profesional) o contingencia común (enfermedad común o accidente no laboral). Si quieres saber que cuantía te corresponde por la incapacidad te recomiendo este artículo.

Es resumen, podemos solicitar cualquier tipo de incapacidad permanente (parcial, total, absoluta o gran invalidez) siguiendo el procedimiento que aquí explicamos si nos encontramos en una situación asimilada al alta, aunque no estemos trabajando de manera efectiva.

Situaciones excepcionales que se ha considerado como asimilado

Además de todo lo anterior, existen casos particulares que, sin encontrarse en ninguna de las situaciones anteriores, la jurisprudencia ha considerado que el trabajador está en situación de asimilada al alta interpretando de una manera amplia y “humanitaria” la legislación, y en base a ello, se debe de tener el derecho a la incapacidad permanente:

Algunos ejemplos;

En atención a estos supuestos, podemos indicar que excepcionalmente si el trabajador puede acreditar que no está trabajando por que no puede, no por que no quiere, podría llegar a tener derecho a la incapacidad permanente.

Persona que no está trabajando ni asimilada al alta

Para el caso de que no se esté trabajando, ni en ninguno de los supuestos anteriormente indicados, por que por ejemplo lleva un par de años sin trabajar y no estar inscrito como demandante de empleo en el SEPE, únicamente se podrá reconocer la incapacidad permanente en sus grados de absoluta o de gran invalidez.

Recordemos que la incapacidad permanente absoluta es aquella que impide por completo al trabajador la realización de cualquier profesión u oficio. No todas las tareas o profesiones, sino la mayoría de ellas.

Se considera Gran Invalidez cuando, además de no poder trabajar en la mayoría de las profesiones, se necesita ayuda de terceros para las tareas cotidianas de la vida.

En este caso, se endurece el requisitos al exigir un período mínimo de cotización de 15 años, 3 de los cuales han de haberse cotizado dentro de los 10 años inmediatamente anteriores al mencionado hecho causante.

Si no tenemos ese periodo mínimo de cotización, será imposible conseguir una pensión por incapacidad permanente. Si se quiere solicitar la incapacidad, hay que realizarlo siguiendo el procedimiento habitual.