El derecho a finiquito e indemnización

El estatuto de los trabajadores, ni ninguna otra legislación laboral, recoge el derecho a recibir una indemnización en caso de una declaración de incapacidad permanente.

No obstante, la persona trabajadora siempre tendrá derecho a cobrar el finiquito (como explicamos en esta entrada más profundamente), esto es, la vacaciones generadas y no disfrutadas y la parte proporcional de las pagas extras (aunque en este caso seguramente no se adeude nada de esta cuantía, ya que se han percibido de manera prorrateada durante la incapacidad temporal).

Sólo tendrá derecho a una indemnización si así se ha acordado en el convenio colectivo o en el contrato trabajo. Para analizar esta indemnización, de manera previa tenemos que explicar la diferencia entre la suspensión o extinción de la relación laboral por la declaración de una incapacidad permanente.

En el momento que a la persona trabajadora se le reconoce una incapacidad permanente total, absoluta o de gran invalidez, la relación laboral se extingue en virtud del artículo 49 del Estatuto de los trabajadores.

No obstante, si el INSS considera que es previsible que exista una mejoría en el plazo de dos años y así se lo comunica expresamente a la empresa, la relación laboral no se extingue, sino que suspende a expensas de que exista esa mejoría o no en el plazo de dos años tal y como recoge el estatuto de los trabajadores en el artículo 48.2.

La diferencia, como más adelante detallaremos, entre la suspensión o extinción es cuando se genera el derecho a esa indemnización.

Por último, y como excepción a lo anterior, se podrá tener derecho a una indemnización en caso de que la incapacidad provenga de un accidente laboral o una enfermedad profesional.

En este caso no se tendrá derecho a la indemnización por el hecho de la declaración de la incapacidad permanente, sino por la posible responsabilidad de la empresa en el accidente y la valoración de los daños y perjuicios ocasionados en los cuales se deberá tener en cuenta el hecho de que se ha concedido la incapacidad permanente.

Si quieres saber la indemnización que corresponde por accidente lo explico en este artículo.

Indemnización recogida en el convenio colectivo

En algunos convenios colectivos se recoge el derecho de la persona trabajadora a recibir una indemnización por la concesión de una incapacidad permanente, ya sea abonable por la empresa o por un seguro.

En este sentido, que la empresa tenga contratada una póliza de seguros no implica que se tenga derecho a esta indemnización, sino que esta cuestión depende de que se haya establecido en el convenio colectivo o se haya acordado con los trabajadores.

De hecho, lo normal es que la empresa tenga un seguro que cubra los riesgos propios de la empresa, pero no determina de manera automática el derecho a una indemnización cuando a un trabajador le concedan una incapacidad permanente, sin perjuicio de que provenga de un accidente o enfermedad laboral.

Normalmente se establece este derecho en los convenios para incapacidades absoluta o gran invalidez, pero se puede recoger para la incapacidad permanente total o parcial.

Ahora bien, es conveniente distinguir entre la concesión de una incapacidad permanente definitiva (aunque siempre será revisable) o no definitiva, considerando como tal cuando existe la reserva del puesto de trabajo durante dos años como explicábamos al inicio del artículo.

En primer lugar, si se extingue la relación laboral por la declaración de una incapacidad permanente, siempre tendremos el derecho a cobrar la indemnización que establezca el convenio colectivo.

Si por el contrario, la relación laboral se suspende por una posible mejoría en el plazo de dos años, depende de la redacción del convenio colectivo para saber si tenemos que esperar o no a que pasen los dos años y exista esa posible mejoría.

Así el Tribunal Supremo en su sentencia de 4 de febrero de 2016 considera que si el convenio colectivo supedita el derecho a la indemnización a que la situación sea irreversible, la persona trabajadora tendrá que esperar a que transcurran los dos años y, sólo para el caso de que no exista la revisión, tendrá derecho a la indemnización.

Si existe una mejoría, habrá quedado demostrado que no existía una situación irreversible, por lo que no se cumplen el supuesto que otorga el derecho a la indemnización.

Sin embargo, si el convenio colectivo o la póliza de seguros no precisan nada sobre el carácter o no irreversible de la incapacidad, las indemnizaciones o mejoras pactadas se deberán abonar en el momento que se concede la incapacidad permanente. Así lo ha determinado el Tribunal supremo en la Sentencia del 28 de enero de 2020.

Por lo tanto, tendremos que revisar las condiciones de la póliza o del convenio para saber si tendremos o no que esperar en caso de suspensión de la relación laboral.

Sea como fuere, recomiendo reclamar la indemnización nada más se conceda la incapacidad permanente, y que sea la empresa o el seguro la que considere que hay que esperar a los dos años, y en caso de negativa, estudiar la redacción del convenio.

Lesiones permanentes no invalidantes

Una excepción recogida en la legislación es el baremo por lesiones permanentes no invalidantes.

Esta indemnización se abona al trabajador que haya sufrido un accidente laboral o una enfermedad profesional, y no le concedan ninguna incapacidad permanente, pero sí que tiene algún tipo de secuelas o limitaciones y, dichas secuelas se encuentren recogidas en el baremo que explicamos en este artículo.