El pacto de permanencia

El pacto de permanencia es el acuerdo entre empresario y trabajo que limita las posibilidades de extinguir el contrato de trabajo por la voluntad unilateral del trabajador, incluso durante el periodo de prueba.

Por lo tanto, el trabajador no podrá irse de la empresa de manera unilateral, a no ser que exista alguna causa para ello como puede ser; el traslado, la modificación sustancial de las condiciones de trabajo o la solicitud operada a través del artículo 50 del Estatuto de los trabajadores en virtud de un incumplimiento empresarial grave.

Este pacto de permanencia viene recogido en el artículo 21 del Estatuto de los trabajadores junto con el pacto de no concurrencia, ya tratado en cuestiones laborales.

Requisitos para la validez del acuerdo

Este pacto podrá establecerse de común acuerdo cuando el trabajador haya recibido una especialización profesional con cargo al empresario para poner en marcha proyectos determinados o realizar un trabajo específico.

Además,  el acuerdo no será de duración superior a dos años y se formalizará siempre por escrito. Si el trabajador abandona el trabajo antes del plazo.

Por lo tanto para que ese acuerdo sea válido debe cumplir los siguientes requisitos:

  1. El trabajador haya recibido una especialización profesional. no es válida cualquier formación, sino que ésta tiene que ofrecer un plus de cualificación al trabajador en relación con sus funciones en la empresa, permitiendo unas mayores capacidades que benefician al trabajador para obtener un buen empleo en el futuro. Un ejemplo claro es el de los pactos de compañías aéreas con los pilotos.
  2. El curso sea sufragado en su totalidad por la empresa. Ello no quiere decir que se tenga que realizar en la jornada de trabajo.
  3. Periodo máximo de dos años, siendo nulo todo el tiempo establecido de manera superior.  El periodo comienza a contar desde el momento que el trabajador finaliza la formación recibida.
  4. La finalidad del curso sea poner en marcha proyectos determinados o realizar un trabajo específico.
  5. La cláusula debe establecerse por escrito, ya sea en el mismo contrato de trabajo al firmarse éste, o en un anexo posterior.
  6. El acuerdo no puede ser impuesto de manera unilateral por el empresario, sino que ha de ser consensuado con el trabajador.

Estas cláusulas pueden establecerse en os contratos temporales y en prácticas.

Incumplimiento por parte del trabajador

Es indudable que el incumplimiento por parte del trabajador del pacto de permanencia genera un derecho de indemnización por los daños y perjuicios ocasionados al empresario.

Cuestión más complicada será la cuantificación de la indemnización. La opción más fácil, y para  evitar problemas en el futuro, es que la indemnización venga cuantificada por escrito en el acuerdo.

En defecto de pacto, y de posible acuerdo con la empresa, la fijará el juez teniendo en cuenta el coste de la formación realizada y los gastos asociados a la misma, pero en ningún caso podrá afectar al salario ya devengado. además, también se tendrá que tener en cuenta el tiempo que falta para el cumplimiento del plazo acordado.

Por otro lado, es indiferente que el trabajador no vaya a utilizar la formación recibida en el posterior empleo, ya que el fundamento de la indemnización es el daño causado a la empresa que ha sufragado una formación al trabajador con el objetivo de mejorar la competitividad de la empresa, y a su vez, la cualificación de los empleados.

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