Proteger al trabajador

Estudiada la complejidad de las fuentes del Derecho del trabajo la semana pasada, cobra singular importancia como mecanismo de ayuda para resolver un conflicto concreto los principio del Derecho del Trabajo.
Estos principios se caracterizan por que aparecen contenidos o postivizados en concretos preceptos normativos laborales, fundamentalemente del Estatuto de los Trabajadores -ET-.
Son principios directa o indirectamente tuitivos, y por tanto, rigurosamente congruentes con la finalidad primordial del Derecho del Trabajo, que ha sido desde siempre la de proteger a la parte débil de la relación laboral, el trabajador.

Principios

  1. Principio de jerarquía Normativa.

Principio aplicativo de las fuentes normativas laborales que aparece positivizado en los artículos 3.1 y 3.2 del ET, aunque sólo se le cita. Este principio permite ordenar las fuentes normativas de acuerdo con su rango. Éste viene explicado en el artículo 3.1 del ET;

  • Las normas superiores en rango son las disposiciones legales y reglamentarias del Estado. Las disposiciones legales comprende la CE, los Tratados Internacionales, las Leyes y actos del Gobierno con fuerza de ley (esto es, reales Decretos-leyes y reales Decretos legislativos). Por otro lado las disposiciones reglamentarias comprenden los Reales Decretos y las Órdenes Ministeriales.
  • Los Convenios colectivos
  • Los Usos y costumbres

En cuanto a la mecánica de este principio, el ET indica las exigencias que esta jerarquía impone en las relaciones entre leyes;

“las disposiciones reglamentarias desarrollarán los preceptos que establecen las normas de rango superior, pero no podrán establecerse condiciones de trabajo distintas a las establecidas por las leyes a desarrollar”.

  1. Principio de norma más favorable.

Principio muy potenciado por el Derecho Social de la Unión Europea, presupone el principio de Jerarquía normativa. Aparece positivizado en el artículo 3.3 del ET:

Los conflictos originados entre los preceptos de dos o más normas laborales, tanto estatales como pactadas, que deberán respetar en todo caso los mínimos de derecho necesario, se resolverán mediante la aplicación de lo más favorable para el trabajador apreciado en su conjunto, y en cómputo anual, respecto de los conceptos cuantificables.

Su mecánica aplicativa se apoya en las tres ideas siguientes;

  • Las normas de rango jerárquico superior se establecen condiciones de trabajo mínimas, que el artículo 3.3 del ET llama mínimos de derecho necesarios.
  • Estas condiciones mínimas de trabajo pueden ser mejoradas por las normas de rango jerárquico inferior.
  • Se haya respetado la jerarquía normativa, los tribunales laborales aplicarán siempre lo que el artículo 3.3 del ET llama “la norma más favorable del trabajador”.
  1. Principio de absorción y compensación.

Frente al carácter estático de los anteriores principios, éste es más dinámico pues se refiere a la aplicación de fuentes normativas laborales que se suceden en el tiempo. Se trata de un principio positivizado, aunque sólo a propósito de los salarios (+ info) en el artículo 26.5 del ET, según el cual

“operará la compensación y absorción cuando los salarios realmente abonados, en su conjunto y en su cómputo anual, sean más favorables para los trabajadores que los fijados en el orden normativo o convencional de referencia”.

De acuerdo con este precepto, cuando una norma de rango jerárquico superior mejora las condiciones establecidas por otra norma de idéntico rango, entonces la normas de rango jerárquico inferior a ellas no resultan afectadas por dicha modificación o mejora reglamentaria, sino que simplemente la neutralizan, de manera que dicha norma inferior continuará aplicándose en sus propios términos y sin necesidad de ser modificada, supuesto que siga respetando los nuevos mínimos reglamentarias.

  1. Principio de condición más beneficiosa adquirida.

Este no se encuentra positivizado claramente en ningún precepto del ET. En realidad, viene a ser la versión laboral del principio general de respeto a los derechos adquiridos. Lo regulan los convenios colectivos, pero sólo aquéllos que excluyen la posibilidad de absorber o compensar las mejoras de que viniese disfrutando el trabajador, siempre y cuando se trate de mejoras incorporadas por pacto expreso o tácito a su contrato de trabajo. En estos casos, por tanto, se excepciona por el propio convenio colectivo la aplicación del principio de absorción y compensación.

  1. Principio de irrenunciabialidad de los derechos

El más tradicional de los principios específicos del Derecho del Trabajo, pues se remonta al año 1900. Hoy aparece enunciado en el artículo 3.5 del ET, según el cual:

“los trabajadores no podrán disponer válidamente, antes o después de su adquisición, de los derechos que tengan reconocidos en las disposiciones legales de derecho necesario”.

Es un principio que presupone el carácter imperativo de las fuentes normativas laborales, ya se trate de mínimos establecidos por disposiciones legales o reglamentarias o por los convenios colectivos, pues el artículo 3.5 del ET igualmente afirma que los trabajadores “tampoco podrán disponer válidamente de los derechos reconocidos como indisponibles por convenio colectivo”.

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