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Tipos de incapacidad permanente: parcial, total, absoluta y gran incapacidad

Hay cuatro grados de incapacidad permanente: parcial (un pago único de 24 mensualidades y sigues trabajando), total (pensión del 55 % y puedes trabajar en otra profesión), absoluta (pensión del 100 %, no puedes hacer ningún trabajo) y gran incapacidad (100 % más un complemento porque necesitas ayuda de otra persona). La total sube al 75 % desde los 55 años si se pide y no se trabaja.

Actualizado el 11 de octubre de 2026 · Alejandro Aradas García · 7 min de lectura

Hay cuatro grados de incapacidad permanente, de menos a más grave: parcial, total, absoluta y gran incapacidad (hasta mayo de 2025 se llamaba gran invalidez).

La parcial da un pago único y te deja seguir en tu trabajo; la total, una pensión del 55 % y puedes trabajar en otra profesión; la absoluta, una pensión del 100 % porque no puedes hacer ningún trabajo; y la gran incapacidad, el 100 % más un complemento, porque además necesitas ayuda de otra persona.

La total tiene una variante, la total cualificada, que sube la pensión al 75 % desde los 55 años.

Esta guía te sitúa: qué es cada grado, qué se cobra y si se puede trabajar. Cada uno tiene su guía con todo el detalle.

Los cuatro grados de un vistazo

Grado Qué impide Qué se cobra ¿Se puede trabajar?
Parcial Reduce al menos un 33 % el rendimiento en tu profesión, sin impedir sus tareas fundamentales Un pago único de 24 mensualidades de la base reguladora Sí, también en el mismo puesto
Total Impide todas o las fundamentales tareas de tu profesión habitual Pensión vitalicia del 55 % de la base reguladora Sí, en funciones distintas
Total cualificada Igual que la total, con 55 años o más 75 % (el 55 % más un 20 %) Si trabajas, se deja de cobrar el 20 %
Absoluta Impide cualquier profesión u oficio Pensión vitalicia del 100 % Con alta en la Seguridad Social se suspende el pago
Gran incapacidad Además de lo anterior, necesitas ayuda de otra persona para actos esenciales 100 % más un complemento para pagar a quien te atiende Como la absoluta, pero el complemento se sigue cobrando

Las definiciones están hoy en la disposición transitoria 26.ª de la Ley General de la Seguridad Social, y lo que se cobra, en su artículo 196.

Qué es una incapacidad permanente

Es la situación de la persona trabajadora que, después del tratamiento, tiene lesiones graves, que se pueden comprobar objetivamente y que previsiblemente son definitivas, y que reducen o anulan su capacidad para trabajar (artículo 193 de la Ley General de la Seguridad Social).

No impide reconocerla que exista una posibilidad de recuperación incierta o a largo plazo.

Lo normal es llegar desde una baja larga (incapacidad temporal).

La baja dura como máximo 545 días; al agotarla, el Instituto Nacional de la Seguridad Social tiene que valorar si hay incapacidad permanente en 90 días, y solo puede retrasarlo, si hay expectativa de mejora, hasta un máximo de 730 días sumando la baja y la prórroga (artículo 174.2).

Pero la baja previa no siempre es necesaria: desde el 1 de noviembre de 2024 la ley permite no exigir el tratamiento previo cuando las lesiones ya están suficientemente objetivadas y son previsiblemente definitivas, y en esos casos tampoco hace falta venir de una baja (artículo 193, tras la Ley 3/2024).

Ya antes los tribunales reconocían incapacidades sin baja previa: el Supremo resolvió en 2006 desde cuándo se cobraba una total reconocida a quien no había estado de baja (Supremo, mayo de 2006).

Quien decide es el Instituto Nacional de la Seguridad Social, a propuesta de su equipo de valoración. El expediente lo puede iniciar el propio Instituto, el servicio público de salud, la mutua o la persona interesada.

Cómo se hace, en la guía sobre cómo solicitar una incapacidad permanente.

Requisitos comunes, en pocas líneas

  • Estar en alta o en situación asimilada (por ejemplo, cobrando el paro). Sin alta solo se puede obtener la absoluta o la gran incapacidad por enfermedad común o accidente no laboral, y con 15 años cotizados, tres de ellos en los últimos diez (artículo 195.4).
  • Periodo mínimo de cotización solo si la causa es una enfermedad común; en la parcial, 1.800 días en los diez años anteriores. Si es un accidente, sea o no de trabajo, o una enfermedad profesional, no se exige.
  • No tener ya la edad ordinaria de jubilación y reunir sus requisitos, si la causa es una enfermedad común o un accidente no laboral.

Lo explicamos en las guías de años cotizados y de la incapacidad cuando no se está trabajando.

Qué decide el grado: tus limitaciones frente a tu profesión

El grado no lo da el diagnóstico, sino lo que las lesiones te impiden hacer, comparado con lo que exige tu profesión. Dos ideas del Tribunal Supremo lo resumen:

  • Se compara con todas las tareas de tu profesión habitual, no solo con las de tu último puesto concreto (Supremo, septiembre de 2022).
  • No hay una tabla oficial de lesiones que dé un grado automáticamente. La lista del antiguo reglamento de accidentes de 1956 solo orienta: el Supremo negó la parcial a una limpiadora con pérdida de visión de un ojo porque en su trabajo esa lesión no suponía la merma exigida (Supremo, mayo de 2023). La misma lesión puede dar un grado en un oficio y ninguno en otro.

Por eso, para cualquier grado, lo que más pesa son unos informes médicos que describan limitaciones concretas (no poder cargar peso, estar de pie, conducir, concentrarse) y una descripción de las tareas reales de tu profesión.

La profesión habitual

  • Si la incapacidad viene de un accidente, sea o no de trabajo: la que tenías al sufrirlo.
  • Si viene de una enfermedad, común o profesional: aquella a la que dedicabas tu actividad fundamental en los 12 meses anteriores al inicio de la baja.

Lo explicamos con detalle en la guía sobre la profesión habitual.

Incapacidad permanente parcial

Es la que te hace perder al menos un 33 % del rendimiento normal en tu profesión habitual, sin impedirte hacer sus tareas fundamentales.

No es una pensión: se cobra una sola vez una cantidad igual a 24 mensualidades de la base reguladora de la baja de la que deriva.

Es compatible con cualquier trabajo, también el tuyo, y no extingue el contrato: la empresa tiene que reincorporarte. Todo, en la guía de la incapacidad permanente parcial.

Incapacidad permanente total

Es la que te impide hacer todas o las tareas fundamentales de tu profesión habitual, aunque puedas dedicarte a otra. Da una pensión vitalicia del 55 % de la base reguladora, en 14 pagas.

Si viene de enfermedad común, no puede bajar del mínimo que fija cada año la ley de presupuestos para la total de menores de 60 años con cónyuge no a cargo.

Excepcionalmente, con menos de 60 años se puede pedir cambiarla por una indemnización de una sola vez. Todo, en la guía de la incapacidad permanente total.

Total cualificada: el 75 % desde los 55 años

Es la misma incapacidad total, pero la pensión sube un 20 % de la base reguladora (del 55 % al 75 %) cuando tienes 55 años y se presume que, por tu edad, tu formación y el lugar donde vives, te será difícil encontrar otro empleo (artículo 196.2). Dos cosas que conviene saber:

El detalle, en la guía de la total cualificada.

Incapacidad permanente absoluta

Es la que te inhabilita por completo para toda profesión u oficio.

No significa que no puedas hacer absolutamente nada: los tribunales la reconocen cuando las lesiones te impiden hacer cualquier trabajo con un mínimo de profesionalidad, rendimiento y continuidad durante la jornada.

Si todavía puedes hacer de forma eficaz trabajos sencillos o sedentarios, lo normal es que se quede en una total (Superior de Galicia, diciembre de 2021).

Da una pensión vitalicia del 100 % de la base reguladora, exenta del impuesto sobre la renta. Requisitos y casos, en la guía de la incapacidad absoluta.

Gran incapacidad

Es el grado más alto: además de tener una incapacidad permanente, por tus lesiones necesitas la ayuda de otra persona para los actos más esenciales de la vida, como vestirte, desplazarte, comer o asearte.

Desde el 1 de mayo de 2025 se llama gran incapacidad, no gran invalidez (Ley 2/2025); es el mismo grado.

Se cobra la pensión (normalmente el 100 %) más un complemento para pagar a quien te atiende: la suma del 45 % de la base mínima de cotización y el 30 % de tu última base de cotización, nunca menos del 45 % de la pensión (artículo 196.4).

Está exenta del impuesto sobre la renta. Requisitos, en la guía de la gran incapacidad; el cálculo del complemento, en su guía propia.

¿Puedo trabajar con una incapacidad permanente?

Depende del grado (artículo 198 de la Ley General de la Seguridad Social):

  • Parcial: sí, en cualquier trabajo, incluido el tuyo.
  • Total: sí, en tu empresa o en otra, siempre que las funciones no coincidan con las que dieron lugar a la incapacidad. Si vuelves a hacer lo mismo, el Instituto puede suspender la pensión y revisar el grado. Lo explicamos en la guía sobre trabajar con una incapacidad total.
  • Absoluta y gran incapacidad: desde el 22 de diciembre de 2024, si el trabajo exige darte de alta en la Seguridad Social, se suspende el pago de la pensión mientras dure y se reanuda al dejarlo; el complemento de gran incapacidad se sigue cobrando. Solo las actividades marginales, que no exigen alta, permiten seguir cobrando. La regla viene de un cambio de criterio del Supremo en 2024 (Supremo, abril de 2024), que la Ley 7/2024 suavizó. Hay que comunicar el trabajo al Instituto: si no, te reclamará lo cobrado. Todo, en la guía sobre trabajar con una absoluta o una gran incapacidad.

En cualquier grado, trabajar permite al Instituto revisar la incapacidad en cualquier momento. Revisar no es quitar: tiene que probar una mejoría real.

¿Qué pasa con mi contrato?

La parcial no afecta al contrato.

La total, la absoluta y la gran incapacidad pueden terminarlo, pero desde el 1 de mayo de 2025 no de forma automática (artículo 49.1 n) del Estatuto de los Trabajadores, reformado por la Ley 2/2025): tienes 10 días naturales desde la notificación para pedir por escrito a la empresa que adapte tu puesto o te pase a otro compatible, y solo puede extinguir el contrato si eso no es posible o supone una carga excesiva.

Si el Instituto prevé que mejorarás, el contrato queda suspendido con reserva del puesto durante dos años. Lo explicamos en las guías de la reserva del puesto, la recolocación y el finiquito por incapacidad.

¿Me la pueden quitar? La revisión del grado

La incapacidad no se revisa cada año. La resolución fija un plazo a partir del cual se puede pedir la revisión por mejoría o por empeoramiento, y ese plazo obliga a todos.

Hay dos excepciones: si trabajas, el Instituto puede revisarla en cualquier momento, y si hubo un error de diagnóstico, también. Una vez cumplida la edad de jubilación ya no se revisa (artículo 200.2).

La revisión también sirve para subir de grado si empeoras. Si te la quitan, desde noviembre de 2024 ya no hay un subsidio por desempleo específico para esa situación. Todo, en la guía de la revisión.

Si no estás de acuerdo con el grado

Si el Instituto deniega la incapacidad o te reconoce un grado menor del que crees que te corresponde, primero hay que presentar una reclamación previa y después una demanda ante el juzgado de lo social.

Los plazos son cortos y cuentan desde la notificación, que desde el 1 de septiembre de 2026 llega por la sede electrónica del Instituto: lo explicamos en la guía de los plazos y en la de la reclamación previa.

Un consejo práctico: pide el grado mayor y, de forma subsidiaria, los menores.

Pedir la total no te hace perderlo todo si no te la dan: el Supremo admite que se reconozca la parcial a quien pidió la total, siempre que no la haya excluido expresamente (Supremo, mayo de 2025).

Incapacidad permanente y discapacidad no son lo mismo

La incapacidad permanente la reconoce el Instituto Nacional de la Seguridad Social y se mide sobre tu capacidad para trabajar. El grado de discapacidad lo reconoce tu comunidad autónoma y se mide sobre tu situación general.

Para algunos efectos, tener la total, la absoluta o la gran incapacidad equivale a tener un 33 % de discapacidad, pero no para todo.

Lo explicamos en las guías sobre la diferencia entre incapacidad y discapacidad y sobre la equiparación al 33 %.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre la incapacidad total y la absoluta?

La total te impide hacer tu profesión habitual, pero puedes trabajar en otra distinta; se cobra el 55 % de la base reguladora. La absoluta te impide cualquier trabajo con un mínimo de rendimiento y continuidad; se cobra el 100 %.

¿La gran invalidez y la gran incapacidad son lo mismo?

Sí. Desde el 1 de mayo de 2025 la ley la llama gran incapacidad. Los requisitos y lo que se cobra no han cambiado.

¿La incapacidad parcial da una pensión?

No. Da un pago único equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora de la baja, y puedes seguir trabajando, también en tu mismo puesto.

¿Cobro el 75 % de la total al cumplir 55 años?

Solo si lo pides y no trabajas ni cobras el paro. No se aplica solo: si lo pides tarde, solo te pagan los tres meses anteriores a la solicitud.

¿Hace falta estar de baja para pedir la incapacidad permanente?

Normalmente se llega desde una baja, pero no siempre es necesario: desde noviembre de 2024 la ley permite valorarla sin tratamiento ni baja previa cuando las lesiones ya están objetivadas y son definitivas.

¿Me pueden quitar la incapacidad permanente?

Se puede revisar desde el plazo que fija la resolución, o en cualquier momento si trabajas o hubo un error de diagnóstico. Para quitarla o bajarla, el Instituto tiene que probar una mejoría real. No hay revisión después de la edad de jubilación.

Cuestiones Laborales es una web informativa: lo que explica es general y cada caso tiene sus matices. Para el tuyo, consulta siempre con un abogado o abogada laboralista o con un graduado o graduada social.

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2 comentarios

  1. Daniel

    Hola alejandro,tengo 10 meses de baja por enfermadad comun!estoy con tratamiento antidepresivo me han visto el spicologo y la spiquiatra, me han cambiando el tratamiento 4 veces,me ham dicho que tengo ansiedad cronica con estado depresivo.Ahora en 11 de julio voy a cumplir 12 meses de incapacidad temporal,que puede pasar despues?!

    Responder
    1. AlejandroAutor

      El INSS tendrá que decidir, si mantiene la baja por incapacidad temporal o te da el alta.

      Responder

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Normas y preceptos aplicables. Despliega cada uno para leer su texto.

  • Artículo disposición transitoria 26.ª unoLey General de la Seguridad SocialDefine hoy los cuatro grados y la profesión habitual, mientras no se apruebe el desarrollo reglamentario del artículo 194.Cambio reciente: Ley 2/2025 (desde el 1-05-2025): «gran invalidez» pasa a llamarse «gran incapacidad».
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de mayo de 2025

    Disposición transitoria vigésima sexta. Calificación de la incapacidad permanente.

    Uno. Lo dispuesto en el artículo 194 de esta ley únicamente será de aplicación a partir de la fecha en que entren en vigor las disposiciones reglamentarias a que se refiere el apartado 3 del mencionado artículo 194. Hasta que no se desarrolle reglamentariamente dicho artículo será de aplicación la siguiente redacción:

    «Artículo 194. Grados de incapacidad permanente.

    1. La incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa determinante, se clasificará con arreglo a los siguientes grados:

    a) Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual.

    b) Incapacidad permanente total para la profesión habitual.

    c) Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo.

    d) Gran incapacidad.

    2. Se entenderá por profesión habitual, en caso de accidente, sea o no de trabajo, la desempeñada normalmente por el trabajador al tiempo de sufrirlo. En caso de enfermedad común o profesional, aquella a la que el trabajador dedicaba su actividad fundamental durante el período de tiempo, anterior a la iniciación de la incapacidad, que reglamentariamente se determine.

    3. Se entenderá por incapacidad permanente parcial para la profesión habitual la que, sin alcanzar el grado de total, ocasione al trabajador una disminución no inferior al 33 por ciento en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma.

    4. Se entenderá por incapacidad permanente total para la profesión habitual la que inhabilite al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta.

    5. Se entenderá por incapacidad permanente absoluta para todo trabajo la que inhabilite por completo al trabajador para toda profesión u oficio.

    6. Se entenderá por gran incapacidad la situación del trabajador afecto de incapacidad permanente y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.»

    Dos. Hasta que no se desarrolle reglamentariamente dicho artículo, todas las referencias que en este texto refundido y en las demás disposiciones se realizasen a la «incapacidad permanente parcial» deberán entenderse hechas a la «incapacidad permanente parcial para la profesión habitual»; las que se realizasen a la «incapacidad permanente total» deberán entenderse hechas a la «incapacidad permanente total para la profesión habitual»; y las hechas a la «incapacidad permanente absoluta», a la «incapacidad permanente absoluta para todo trabajo».

  • Artículo 193Ley General de la Seguridad SocialConcepto de incapacidad permanente: lesiones graves, objetivables y previsiblemente definitivas; cuándo no hace falta el tratamiento ni la baja previa.Cambio reciente: Apartados 1 y 2 modificados por la Ley 3/2024, disposición final 2.ª, desde el 1-11-2024.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de noviembre de 2024

    Artículo 193. Concepto.

    1. La incapacidad permanente contributiva es la situación de la persona trabajadora que, después de haber estado sometida al tratamiento prescrito, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas, que disminuyan o anulen su capacidad laboral. No obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación de la capacidad laboral de la persona incapacitada, si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo.

    El requisito de haber estado sometido previamente al tratamiento prescrito podrá no ser exigible en aquellos supuestos en los que, atendiendo a las características de la patología de la persona trabajadora, el estadio de la enfermedad, su previsible evolución, y la gravedad de las reducciones anatómicas y funcionales, estas queden suficientemente objetivadas y sean previsiblemente definitivas.

    Las reducciones anatómicas o funcionales existentes en la fecha de la afiliación del interesado en la Seguridad Social no impedirán la calificación de la situación de incapacidad permanente, cuando se trate de personas con discapacidad y con posterioridad a la afiliación tales reducciones se hayan agravado, provocando por sí mismas o por concurrencia con nuevas lesiones o patologías una disminución o anulación de la capacidad laboral que tenía el interesado en el momento de su afiliación.

    2. La incapacidad permanente habrá de derivarse de la situación de incapacidad temporal, salvo que afecte a quienes carezcan de protección en cuanto a dicha incapacidad temporal, bien por encontrarse en una situación asimilada a la de alta, de conformidad con lo previsto en el artículo 166, que no la comprenda, bien en los supuestos de asimilación a trabajadores por cuenta ajena, en los que se dé la misma circunstancia, de acuerdo con lo previsto en el artículo 155.2, bien en los casos de acceso a la incapacidad permanente desde la situación de no alta, a tenor de lo previsto en el artículo 195.4. Tampoco será necesario que la incapacidad permanente derive de una situación de incapacidad temporal en los supuestos señalados en el segundo párrafo del apartado anterior.

    Ver el artículo 193

  • Artículo 196Ley General de la Seguridad SocialQué se cobra en cada grado: tanto alzado en la parcial, pensión vitalicia en la total y la absoluta, incremento de la total y complemento de la gran incapacidad.Cambio reciente: Apartado 2 modificado por el Real Decreto-ley 28/2018 (desde el 1-01-2019).
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de enero de 2019

    Artículo 196. Prestaciones económicas.

    1. La prestación económica correspondiente a la incapacidad permanente parcial, consistirá en una cantidad a tanto alzado.

    2. La prestación económica correspondiente a la incapacidad permanente total consistirá en una pensión vitalicia, que podrá excepcionalmente ser sustituida por una indemnización a tanto alzado cuando el beneficiario fuese menor de sesenta años.

    Los declarados afectos de incapacidad permanente total percibirán la pensión prevista en el párrafo anterior incrementada en el porcentaje que reglamentariamente se determine, cuando por su edad, falta de preparación general o especializada y circunstancias sociales y laborales del lugar de residencia, se presuma la dificultad de obtener empleo en actividad distinta de la habitual anterior.

    La cuantía de la pensión de incapacidad permanente total derivada de enfermedad común no podrá resultar inferior al importe mínimo fijado anualmente en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para la pensión de incapacidad permanente total derivada de enfermedad común de titulares menores de sesenta años con cónyuge no a cargo.

    3. La prestación económica correspondiente a la incapacidad permanente absoluta consistirá en una pensión vitalicia.

    4. Si el trabajador fuese calificado como gran inválido, tendrá derecho a una pensión vitalicia según lo establecido en los apartados anteriores, incrementándose su cuantía con un complemento, destinado a que el inválido pueda remunerar a la persona que le atienda. El importe de dicho complemento será equivalente al resultado de sumar el 45 por ciento de la base mínima de cotización vigente en el momento del hecho causante y el 30 por ciento de la última base de cotización del trabajador correspondiente a la contingencia de la que derive la situación de incapacidad permanente. En ningún caso el complemento señalado podrá tener un importe inferior al 45 por ciento de la pensión percibida, sin el complemento, por el trabajador.

    5. En los casos en que el trabajador, con sesenta y siete o más años acceda a la pensión de incapacidad permanente derivada de contingencias comunes, por no reunir los requisitos para el reconocimiento del derecho a pensión de jubilación, la cuantía de la pensión de incapacidad permanente será equivalente al resultado de aplicar a la correspondiente base reguladora el porcentaje que corresponda al período mínimo de cotización que esté establecido, en cada momento, para el acceso a la pensión de jubilación. Cuando la incapacidad permanente derive de enfermedad común, se considerará como base reguladora el resultado de aplicar únicamente lo establecido en la norma a) del apartado 1 del artículo 197.

    6. Las prestaciones a que se refiere el presente artículo se harán efectivas en la cuantía y condiciones que se determinen en las normas de desarrollo de esta ley.

    Ver el artículo 196

  • Artículo 194Ley General de la Seguridad SocialClasificación en grados por porcentaje de reducción; no se aplica hasta que haya reglamento (disposición transitoria 26.ª).Cambio reciente: Ley 2/2025: «gran incapacidad», desde el 1-05-2025.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de mayo de 2025

    Artículo 194. Grados de incapacidad permanente.

    1. La incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa determinante, se clasificará, en función del porcentaje de reducción de la capacidad de trabajo del interesado, valorado de acuerdo con la lista de enfermedades que se apruebe reglamentariamente en los siguientes grados:

    a) Incapacidad permanente parcial.

    b) Incapacidad permanente total.

    c) Incapacidad permanente absoluta.

    d) Gran incapacidad.

    2. La calificación de la incapacidad permanente en sus distintos grados se determinará en función del porcentaje de reducción de la capacidad de trabajo que reglamentariamente se establezca.

    A efectos de la determinación del grado de la incapacidad, se tendrá en cuenta la incidencia de la reducción de la capacidad de trabajo en el desarrollo de la profesión que ejercía el interesado o del grupo profesional, en que aquella estaba encuadrada, antes de producirse el hecho causante de la incapacidad permanente.

    3. La lista de enfermedades, la valoración de las mismas, a efectos de la reducción de la capacidad de trabajo, y la determinación de los distintos grados de incapacidad, así como el régimen de incompatibilidades de los mismos, serán objeto de desarrollo reglamentario por el Gobierno, previo informe del Consejo General del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

    Ver el artículo 194

  • Artículo 195Ley General de la Seguridad SocialRequisitos de alta y cotización; acceso sin alta a la absoluta y la gran incapacidad con 15 años cotizados.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de mayo de 2025

    Artículo 195. Beneficiarios.

    1. Tendrán derecho a las prestaciones por incapacidad permanente las personas incluidas en el Régimen General que sean declaradas en tal situación y que, además de reunir la condición general exigida en el artículo 165.1, hubieran cubierto el período mínimo de cotización que se determina en los apartados 2 y 3 de este artículo, salvo que aquella sea debida a accidente, sea o no laboral, o a enfermedad profesional, en cuyo caso no será exigido ningún período previo de cotización.

    No se reconocerá el derecho a las prestaciones de incapacidad permanente derivada de contingencias comunes cuando el beneficiario, en la fecha del hecho causante, tenga la edad prevista en el artículo 205.1.a) y reúna los requisitos para acceder a la pensión de jubilación en el sistema de la Seguridad Social.

    2. En el caso de incapacidad permanente parcial, el período mínimo de cotización exigible será de mil ochocientos días, que han de estar comprendidos en los diez años inmediatamente anteriores a la fecha en la que se haya extinguido la incapacidad temporal de la que se derive la incapacidad permanente.

    El Gobierno, mediante real decreto, a propuesta del titular del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, podrá modificar el período de cotización que para la indicada prestación se exige en este apartado.

    3. En el caso de pensiones por incapacidad permanente, el período mínimo de cotización exigible será:

    a) Si el sujeto causante tiene menos de treinta y un años de edad, la tercera parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los dieciséis años y la del hecho causante de la pensión.

    b) Si el causante tiene cumplidos treinta y un años de edad, la cuarta parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los veinte años y la del hecho causante de la pensión, con un mínimo, en todo caso, de cinco años. En este supuesto, al menos la quinta parte del período de cotización exigible deberá estar comprendida dentro de los diez años inmediatamente anteriores al hecho causante.

    En los supuestos en que se acceda a la pensión de incapacidad permanente desde una situación de alta o asimilada a la de alta, sin obligación de cotizar, el período de los diez años, dentro de los cuales deba estar comprendido, al menos, una quinta parte del período de cotización exigible, se computará, hacia atrás, desde la fecha en que cesó la obligación de cotizar.

    En los casos a que se refiere el párrafo anterior y respecto de la determinación de la base reguladora de la pensión, se aplicará lo establecido, respectivamente, en el artículo 197, apartados 1, 2 y 4.

    4. No obstante lo establecido en el apartado 1, las pensiones de incapacidad permanente en los grados de incapacidad permanente absoluta o gran incapacidad derivadas de contingencias comunes podrán causarse aunque los interesados no se encuentren en el momento del hecho causante en alta o situación asimilada a la de alta.

    En tales supuestos, el período mínimo de cotización exigible será, en todo caso, de quince años, distribuidos en la forma prevista en el último inciso del apartado 3.b).

    5. Para causar pensión en el Régimen General y en otro u otros del sistema de la Seguridad Social, en los casos a que se refiere el apartado anterior, será necesario que las cotizaciones acreditadas en cada uno de ellos se superpongan, al menos, durante quince años.

    Ver el artículo 195

  • Artículo 198Ley General de la Seguridad SocialCompatibilidad de cada pensión con el trabajo.Cambio reciente: Apartado 2 modificado por la Ley 7/2024, disposición final 13.ª, desde el 22-12-2024: el trabajo con alta suspende el pago de la absoluta y la gran incapacidad.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de mayo de 2025

    Artículo 198. Compatibilidades en el percibo de prestaciones económicas por incapacidad permanente.

    1. En caso de incapacidad permanente total, la pensión vitalicia correspondiente será compatible con el salario que pueda percibir el trabajador en la misma empresa o en otra distinta, siempre y cuando las funciones no coincidan con aquellas que dieron lugar a la incapacidad permanente total.

    De igual forma podrá determinarse la incompatibilidad entre la percepción del incremento previsto en el artículo 196.2, párrafo segundo, y la realización de trabajos, por cuenta propia o ajena, incluidos en el campo de aplicación del sistema de la Seguridad Social.

    2. Las pensiones vitalicias en caso de incapacidad permanente absoluta o de gran incapacidad no impedirán el ejercicio de aquellas actividades, sean o no lucrativas, compatibles con el estado del incapacitado y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión.

    En el supuesto de que el pensionista realice un trabajo o actividad que de lugar a la inclusión en un régimen de la seguridad social, la entidad gestora suspenderá el pago de la pensión. La entidad gestora reanudará el pago de la misma cuando se produzca el cese en el trabajo o actividad. Todo ello sin perjuicio de la eventual revisión del grado de incapacidad permanente.

    Sin perjuicio de lo previsto en el párrafo anterior, el complemento de gran incapacidad destinado a que la persona beneficiaria pueda remunerar a la persona que le atienda no se suspenderá por la realización de un trabajo incompatible con la pensión.

    3. El disfrute de la pensión de incapacidad permanente absoluta y de gran incapacidad a partir de la edad de acceso a la pensión de jubilación será incompatible con el desempeño por el pensionista de un trabajo, por cuenta propia o por cuenta ajena, que determine su inclusión en alguno de los regímenes del Sistema de la Seguridad Social, en los mismos términos y condiciones que los regulados para la pensión de jubilación en su modalidad contributiva en el artículo 213.1.

    Ver el artículo 198

  • Artículo 200.2Ley General de la Seguridad SocialRevisión del grado: plazo fijado en la resolución, en cualquier momento si se trabaja o hay error de diagnóstico.
    Texto del apartado citadoTexto consolidado vigente desde el 2 de enero de 2016

    2. Toda resolución, inicial o de revisión, por la que se reconozca el derecho a las prestaciones de incapacidad permanente, en cualquiera de sus grados, o se confirme el grado reconocido previamente, hará constar necesariamente el plazo a partir del cual se podrá instar la revisión por agravación o mejoría del estado incapacitante profesional, en tanto que el beneficiario no haya cumplido la edad mínima establecida en el artículo 205.1.a), para acceder al derecho a la pensión de jubilación. Este plazo será vinculante para todos los sujetos que puedan promover la revisión.

    No obstante lo anterior, si el pensionista de incapacidad permanente estuviera ejerciendo cualquier trabajo, por cuenta ajena o propia, el Instituto Nacional de la Seguridad Social podrá, de oficio o a instancia del propio interesado, promover la revisión, con independencia de que haya o no transcurrido el plazo señalado en la resolución.

    Las revisiones fundadas en error de diagnóstico podrán llevarse a cabo en cualquier momento, en tanto el interesado no haya cumplido la edad a que se refiere el primer párrafo de este apartado.

    Ver el artículo 200 completo

  • Artículo 174.2Ley General de la Seguridad SocialQué pasa al agotar los 545 días de baja: valoración en 90 días y demora máxima de la calificación hasta 730 días.
    Texto del apartado citadoTexto consolidado vigente desde el 1 de mayo de 2025

    2. Cuando el derecho al subsidio se extinga por el transcurso del período de quinientos cuarenta y cinco días naturales fijado en el apartado anterior, se examinará necesariamente, en el plazo máximo de noventa días naturales, el estado del incapacitado a efectos de su calificación, en el grado de incapacidad permanente que corresponda.

    No obstante, en aquellos casos en los que, continuando la necesidad de tratamiento médico por la expectativa de recuperación o la mejora del estado del trabajador, con vistas a su reincorporación laboral, la situación clínica del interesado hiciera aconsejable demorar la citada calificación, esta podrá retrasarse por el período preciso, sin que en ningún caso se puedan rebasar los setecientos treinta días naturales sumados los de incapacidad temporal y los de prolongación de sus efectos.

    Durante los períodos previstos en este apartado, de noventa días y de demora de la calificación, no subsistirá la obligación de cotizar.

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Textos legales basados en datos de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado. Se trata de un texto consolidado de carácter meramente informativo, sin valor oficial. Para el texto auténtico hay que acudir al BOE.

Lo que han dicho los tribunales sobre cada una de las cuestiones de este artículo.