El derecho a la prestación por desempleo por ERTE derivado del Coronavirus

El estado de alarma en España provocado por la pandemia por el Coronavirus comenzó el 14 de marzo de 2020 y con ello una serie de Reales Decretos destinados a proteger a los trabajadores.

Muchos personas trabajadoras se han visto afectadas por expedientes regulación de empleo mediante el cual la empresa suspendía o reducía la jornada, con el derecho al trabajador a complementar esa ausencia de salario con la prestación por desempleo.

En este sentido, el primer de todos estos Reales Decretos fue el 8/2020 que estableció en su artículo 25 que;

  • Todas las personas afectadas por un Expediente de regulación temporal de empleo (ERTE ETOP o por causa de fuerza mayor) tendrán derecho a la prestación por desempleo, aunque no tengan el tiempo mínimo cotizado para ello.
  • Además, no consumirán paro durante el tiempo que estén de ERTE derivado del Coronavirus.

En principio, esta protección del desempleo, en el sentido de que no se consumía y siempre se tenía derecho a prestación por desempleo, mantenía su vigencia hasta un mes después del fin de la vigencia de la declaración del estado de alarma.

El estado de alarma finalizó el 21 de junio de 2020, por lo que sólo se prorrogaban las medidas hasta el 21 de julio de 2020.

Sin embargo, el artículo 3 del Real Decreto 24/2020 prolongó estos dos derechos hasta el 30 de septiembre de 2020.

Posteriormente, el artículo 8 del Real Decreto 30/2020 alargó el derecho a la prestación por desempleo hasta el 31 de enero de 2021.

No obstante esta ampliación realizada hasta el 31 de enero de 2021 no se realizó en lo relativo a no consumir paro, sino que se amplió en el sentido de tener derecho a desempleo aunque no se tenga el tiempo mínimo cotizado para ello.

En relación si se consume paro o no, el apartado 7 del citado artículo 8 del Real Decreto 30/2020 establece que nunca se consumirá paro en todo el desempleo percibido hasta el 30 de septiembre de 2020.

En sentido contrario, a partir del 1 de octubre de 2020 sí que se consumira paro, salvo en estas dos excepciones:

  1. Si se solicita después el 1 de octubre de 2026. Por ejemplo, si un trabajador después del ERTE, mantiene la relación laboral o concatena contratos sin necesidad de solicitar la prestación por desempleo más allá de octubre del 2026.
  2. Si se solicita antes del 1 de enero de 2022 siempre que la extinción de la relación laboral sea motivada por un fin de contrato temporal, despido individual o colectivo motivado por cusas económicas, técnicas, organizativas o de producción o cualquier despido declarado improcedente. Con el objetivo de proteger a las personas trabajadoras más afectadas por el coronavirus, y que previsiblemente perderán el trabajo debido a la pandemia se les ampara para que no consuman el paro disfrutado.

Conviene señalar que las causas de extinción excluye;

  • el despido disciplinario, siempre que no sea declarado improcedente por un juez ( o reconocido por la empresa en el SMAC o en sede judicial)
  • Causas de extinción solicitadas por el trabajador en virtud de una modificación sustancial de las condiciones de trabajo o movilidad geográfica.
  • El despido objetivo por ineptitud sobrevenida o falta de adaptación al puesto de trabajo.
  • La baja voluntaria o abandono del puesto de trabajo. En este caso, no se tiene derecho a desempleo tras la baja voluntaria, pero si después se trabajara y finalizase por un despido o fin de contrato, sí que se consumiría paro.

En resumen, nunca se consume paro por la prestación disfrutada mientras se estaba dentro de un expediente de regulación de empleo, ya sea por causas de Fuerza mayor, o causas ETOP (económicas, técnicas, organizativas o de producción) hasta el 30 de septiembre de 2020.

El paro consumido posteriormente, es decir, a partir del 1 de octubre de 2020 sí que consume desempleo, con algunas excepciones, entre ellas ser despedido o finalizar contrato antes del 1 de enero de 2022.

¿Cómo se consume el paro en caso de erte de suspensión o de reducción de jornada?

Teniendo en cuenta lo indicado anteriormente respecto al conumo de la prestación por desempleo a partir del uno de octubre de 2020, conviene diferenciar en cada caso como se consume el paro:

  • En el supuesto de reducción de jornada por ERTE , el consumo de la prestación generada se producirá por horas y no por días. En este sentido, el porcentaje consumido será equivalente al de la reducción de jornada.
  • En el caso de suspensión que afecta exclusivamente a determinados días laborables del mes, a efectos del pago y consumo de la prestación por desempleo, dichos días laborables se multiplican por el coeficiente 1,25. Dicho coeficiente se aplicará sobre el total de los días laborables del mes, sin que en ningún caso la suma de los días a percibir por el trabajador en concepto de salarios y de prestaciones por desempleo pueda superar los días naturales de dicho mes.
  • En el caso de suspensión que afecta a todos los días de la semana ,  por cada día de suspensión que se perciba prestación de desempleo, se consume un día de derecho.