Uno de los derecho laborales básicos reconocidos en el Estatuto de los trabajadores es el de la participación en la empresa. Esta participación se materializa a través de sus órganos de representación, principalmente los delegados de personal y el comité de empresa.

La existencia de estos dos órganos dependen del tamaño de la empresa o centro de trabajo. En este artículo explicaremos los órganos de representación, su composición y funciones.

Los delegados de personal

En empresas o centro de trabajo que tengan menos de cincuenta trabajadores, pero más de diez la representación de los trabajadores corresponde a los delegados de personal. No obstante en aquellas empresas o centros que cuenten entre seis y diez trabajadores podrá haber un delegado de personal, si así lo decidieran éstos por mayoría.

Los delegados de personal ejercerán mancomunadamente ante el empresario la representación para la que fueron elegidos, y tendrán las mismas competencias establecidas para los comités de empresa.

Composición

Los trabajadores elegirán, mediante sufragio libre, personal, secreto y directo a los delegados de personal en la cuantía siguiente: hasta 30 trabajadores, uno; de 31 a 49, tres.

Comités de empresa

El comité de empresa es el órgano representativo y colegiado del conjunto de los trabajadores en la empresa, o centro de trabajo para la defensa de sus intereses, constituyéndose en cada centro de trabajo cuyo censo sea de cincuenta o más trabajadores.

No obstante, si la empresa tiene en la misma provincia, o en municipios limítrofes, dos o más centros de trabajo cuyo censo no alcancen los 50 trabajadores, pero que en su conjunto lo sumen, se constituirá un comité de empresa conjunto. Cuando unos centros tengan 50 trabajadores y otros de la misma provincia no, en los primeros se constituirán comités de empresa propios y con todos los segundos se constituirá otro.

Los comités intercentros

Si existen previamente diversos comités de centro y se hubiera pactado su constitución y funcionamiento en el convenio colectivo podrá constituirse un comité intercentros con un máximo de 13 miembros, que serán designados de entre los componentes de los distintos comités de centro.

Se define el comité intercentros como un órgano de segundo grado, cuya composición no se efectúa mediante elección directa sino indirecta, que tiene las competencias que se le otorguen expresamente por el convenio colectivo que lo cree.

En la constitución del comité intercentros se guardará la proporcionalidad de los sindicatos según los resultados electorales considerados globalmente. Tales comités intercentros no podrán arrogarse otras funciones que las que expresamente se les conceda en el convenio colectivo en que se acuerde su creación.

Composición

El número de miembros del comité de empresa se determinará de acuerdo con la siguiente escala:

  • De 50 a 100 : 5
  • De 101 a 250 : 9
  • De 251 a 500 : 13
  • De 501 a 750 : 17
  • De 751 a 1.000 : 21
  • De 1.000 en adelante, dos por cada 1.000 o fracción, con el máximo de 75

Los comités de empresa elegirán entre sus miembros un presidente y un secretario del comité. Además, deberá elaborar un reglamento de procedimiento, entregando una copia del mismo a la autoridad laboral, a efectos del registro, y a la empresa. Dicho reglamento de procedimiento, no podrá contravenir lo dispuesto en la ley. En el caso de no existir dicho reglamento, se debe acudir a las normas que se establecen en el Estatuto de los trabajadores.

Reuniones

Los comités deberá reunirse cada dos meses o siempre que lo solicite un tercio de sus miembros o un tercio de los trabajadores representados. Aun que no lo indica la norma expresamente, la jurisprudencia viene estableciendo que no podrá ser objeto de deliberación o acuerdo ningún asunto que no figure incluido en el orden del día, salvo que estén presentes todos los miembros del órgano colegiado y sea declarada la urgencia del asunto por el voto favorable de la mayoría.

Competencias y funciones de los órganos de representación

El comité de empresa tendrá derecho a ser informado y consultado por el empresario sobre aquellas cuestiones que puedan afectar a los trabajadores.

  1. Ser informado: Se entiende por información la transmisión de datos por el empresario al comité de empresa, a fin de que éste tenga conocimiento de una cuestión determinada y pueda proceder a su examen. Conretamente, tendrá derecho a ser informado trimestralmente:
    • Sobre la evolución general del sector económico a que pertenece la empresa.
    • Sobre la situación económica de la empresa y la evolución reciente y probable de sus actividades, incluidas las actuaciones medioambientales que tengan repercusión directa en el empleo, así como sobre la producción y ventas, incluido el programa de producción.
    • Sobre las previsiones del empresario de celebración de nuevos contratos, con indicación del número de éstos y de las modalidades y tipos que serán utilizados, incluidos los contratos a tiempo parcial, la realización de horas complementarias por los trabajadores contratados a tiempo parcial y de los supuestos de subcontratación.
    • De las estadísticas sobre el índice de absentismo y las causas, los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y sus consecuencias, los índices de siniestralidad, los estudios periódicos o especiales del medio ambiente laboral y los mecanismos de prevención que se utilicen.

    Y de ser informado anualmente de la aplicación de programas en la empresa sobre la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres.
    Y de ser informado con la periodicidad que proceda a:

    • Conocer el balance, la cuenta de resultados, la memoria y, en el caso de que la empresa, prevista la forma de sociedad por acciones o participaciones, los demás documentos que se den a conocer a los socios, y en las mismas condiciones que a éstos.
    • Conocer los modelos de contrato de trabajo escrito que se utilicen en la empresa así como los documentos relativos a la terminación de la relación laboral.
    • Ser informado de todas las sanciones impuestas por faltas muy graves.

    Asimismo, el comité de empresa tendrá derecho a recibir la copia básica de los contratos y la notificación de las prórrogas y de las denuncias correspondientes a los mismos en el plazo de diez días siguientes a que tuvieran lugar.

  2. Ser consultado: Por consulta se entiende el intercambio de opiniones y la apertura de un diálogo entre el empresario y el comité de empresa sobre una cuestión determinada, incluyendo, en su caso, la emisión de informe previo por parte del mismo. En este sentido tiene derecho a ser consultado sobre:
    • La situación y estructura del empleo en la empresa o en el centro de trabajo, así como a ser informado trimestralmente sobre la evolución probable del mismo, incluyendo la consulta cuando se prevean cambios al respecto.
    • Todas las decisiones de la empresa que pudieran provocar cambios relevantes en cuanto a la organización del trabajo y a los contratos de trabajo en la empresa
    • La adopción de eventuales medidas preventivas, especialmente en caso de riesgo para el empleo.

El comité de empresa tendrá derecho a emitir informe, con carácter previo a la ejecución por parte del empresario de las decisiones adoptadas por éste, sobre las siguientes cuestiones:

  • Las reestructuraciones de plantilla y ceses totales o parciales, definitivos o temporales, de aquélla.
  • Las reducciones de jornada.
  • El traslado total o parcial de las instalaciones.
  • Los procesos de fusión, absorción o modificación del estatus jurídico de la empresa que impliquen cualquier incidencia que pueda afectar al volumen de empleo.
  • Los planes de formación profesional en la empresa.
  • La implantación y revisión de sistemas de organización y control del trabajo, estudios de tiempos, establecimiento de sistemas de primas e incentivos y valoración de puestos de trabajo.

Además tiene las siguientes competencias:

  • Ejercer una labor:
    • De vigilancia en el cumplimiento de las normas vigentes en materia laboral, de seguridad social y de empleo, así como del resto de los pactos, condiciones y usos de empresa en vigor, formulando, en su caso, las acciones legales oportunas ante el empresario y los organismos o tribunales competentes.
    • De vigilancia y control de las condiciones de seguridad y salud en el desarrollo del trabajo en la empresa, con las particularidades previstas en este orden por el artículo 19 de esta ley.
    • De vigilancia del respeto y aplicación del principio de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres.
  • Participar, como se determine por convenio colectivo, en la gestión de obras sociales establecidas en la empresa en beneficio de los trabajadores o de sus familiares.
  • Colaborar con la dirección de la empresa para conseguir el establecimiento de cuantas medidas procuren el mantenimiento y el incremento de la productividad, así como la sostenibilidad ambiental de la empresa, si así está pactado en los convenios colectivos.
  • Colaborar con la dirección de la empresa en el establecimiento y puesta en marcha de medidas de conciliación.
  • Informar a sus representados en todos los temas y cuestiones señalados en este artículo en cuanto directa o indirectamente tengan o puedan tener repercusión en las relaciones laborales.

Deberes de los órganos de representación

Los miembros del comité de empresa y éste en su conjunto, así como, en su caso, los expertos que les asistan, deberán observar el deber de sigilo con respecto a aquella información que, en legítimo y objetivo interés de la empresa o del centro de trabajo, les haya sido expresamente comunicada con carácter reservado.

En todo caso, ningún tipo de documento entregado por la empresa al comité podrá ser utilizado fuera del estricto ámbito de aquélla ni para fines distintos de los que motivaron su entrega. El deber de sigilo subsistirá incluso tras la expiración de su mandato e independientemente del lugar en que se encuentren.

En este sentido, y excepcionalmente, la empresa no estará obligada a comunicar aquellas informaciones específicas relacionadas con secretos industriales, financieros o comerciales cuya divulgación pudiera, según criterios objetivos, obstaculizar el funcionamiento de la empresa o del centro de trabajo u ocasionar graves perjuicios en su estabilidad económica.