El recurso de suplicación laboral

Los recursos de suplicación tiene como objeto impugnar, ya sea por la empresa o por el trabajador, las resoluciones -principalmente sentencias- dictadas por los juzgados de lo social.

Es decir, es un medio para recurrir una sentencia judicial que no ha sido favorable a nuestros intereses. El procedimiento está recogido en los artículos 190 a 204 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.

El Tribuna Competente para resolverlo es la Sala de lo Social de los Tribunales Superiores de Justicia. Normalmente se encuentran en la capital de cada comunidad autónoma.

De todos modos, no todas las sentencias son recurribles. Prácticamente la mayoría lo son como por ejemplo despido, reclamación de derecho, incapacidades permanentes…

Sin embargo, no son objeto de recurso -citando sólo los principales- los procesos de impugnación de sanciones por faltas que no sean muy graves, aquellos de impugnación de movilidad geográfica o de modificación sustancial de las condiciones de trabajo, así como los procedimientos de reducciones de jornada por conciliación de la vida laboral y familiar y aquellas reclamaciones de cantidad cuya cuantía no supere los 3.000 euros.

Para presentar este recurso es necesario seguir un procedimiento y unos plazos, además de que los trabajadores tienen que estar representados obligatoriamente por un abogado ejerciente.

¿Qué es lo que se revisa en el recurso?

El recurso no tiene como fin un segundo juicio en el que se repite todo lo realizado en el primer proceso. De hecho, no se admite nuevas pruebas con la única excepción de que la propongan nuevos documentos y se demuestre que era imposible haberlos presentados antes.

En cualquier caso, lo que podemos obtener con el recurso es el cambio del fallo de la sentencia a través de los siguientes medios;

  • cambio de los hechos probados recogidos en la sentencia,
  • o, sin modificar los hechos probados, acreditar que se ha aplicado de manera incorrecta la legislación o jurisprudencia,
  • solicitar que se repita el procedimiento en caso de que existe algún error durante el procedimiento.

Estas causas tasadas por las que se pueda recurrir hace que las posibilidades de éxito de un recurso de suplicación suela ser bajo aunque siempre dependa de cada caso, pero en general es complicado que un recurso prospere. Es por ello que, salvo que la cuantía del procedimiento sea muy elevada o tenga importantes implicaciones, no se suela presentar recurso.

Hay que tener en cuenta que no es un recurso ordinario, sino extraordinaria, y la valoración de las pruebas efectuada por el primer juzgado va a tener mucho peso y, en consecuencia, el recurso tiene que estar muy claro y fundamentado para que haya un cambio en la sentencia.

Vamos a explicar por partes las posibilidades que tenemos para que el recurso prospere.

Se solicita la reposición de actuaciones por indefensión durante el procedimiento

En caso de que el juzgado de primera instancia no haya respetado el procedimiento dejando al trabajador en una posición de indefensión, se solicita la repetición del procedimiento o la subsanación del error, teniendo que dictar una nueva sentencia -que puede tener un fallo muy similar al anterior-

Es importante identificar la norma procesal infringida para que el recurso prospere. Además, en el caso de que fuera por la inadmisión de una prueba debe de haberse formulado el correspondiente protesto.

Las principales causas de reposición de actuaciones son las siguientes;

  • el juzgado no aceptó una prueba solicitada por el trabajador, ya sea documental o testifical,
  • o no era el tribunal competente,
  • o el tribunal no enjuició todos los hechos, es decir que se pidió algo en la demanda que no fue resuelta por la sentencia. Por ejemplo, se solicita salarios y una indemnización por daños y perjuicios, y el juzgado no nos dice nada sobre la indemnización de los daños y perjuicios.

En caso de que se aprecie este recurso, el Tribunal Superior repondrá el procedimiento justo en el momento anterior en el que se produce el incumplimiento de la normativa. A veces será necesario repetir la vista del juicio, y en otras, sólo será necesario que el juez dicte una nueva sentencias con los errores u omisiones que se hayan producido.

Solicitar la modificación del fallo de la sentencia variando los hechos probados

Como se ha indicado en este artículo, en el recurso de suplicación no se repite el juicio, sino que se parte de los hechos probados indicados en la sentencia.

En este sentido, no se puede proponer nueva prueba; es decir, ni nuevos testigos ni nueva prueba documental, salvo que solicitemos la reposición de actuaciones comentada anteriormente o se acredite que era imposible aportar esos documentos con anterioridad.

Pero lo que sí se puede solicitar, es la modificación de los hechos probados a la vista de la prueba documental ya aportada en los autos.

En este caso, el tribunal revisará la documental y si considera que existe un error evidente e importante para el sentido de la sentencia en los hechos probados modificará los hechos probados. Es necesario indicar el hecho probado que se quiere modificar, así como la nueva redacción que se pretender poner.

Por ejemplo, la sentencia indica que el trabajador tenía un salario bruto de 1.500 €, pero a la vista de las nominas su salario era de 2.000 €. En dicho caso, se podrá solicitar esa modificación, ya que afectará a la indemnización por despido.

La modificación de hechos probado no puede basarse en el interrogatorio de la parte ni de testigos, ya que el tribunal no entra de nuevo a valorarlos, sino que sólo en base a la documental obrante en el expediente.

Error al aplicar las normas laborales o la jurisprudencia aplicable al caso

Sin entrar a modificar los hechos probados de la sentencia, o una vez solicitados la modificación de éstos, se puede solicitar el cambio del fallo de la sentencia alegando que se ha aplicado de manera incorrecta el derecho laboral o la jurisprudencia aplicable a al caso concreto.

Por ejemplo, no se ha tenido en cuenta que el contrato de trabajo temporal ha superado la duración máxima recogida en el artículo 15 del Estatuto de los trabajadores.

En este caso, también es necesario invocar la norma sobre la cual se ha cometido la infracción.

Plazo y procedimiento

El recurso de suplicación deberá anunciarse dentro de los cinco días hábiles siguientes a la notificación de la sentencia, ya sea mediante la presentación de un escrito a través de LEXNET o compareciendo directamente el trabajador en el juzgado.

En este sentido, en primer lugar se anuncia el recurso. Una vez anunciado, el juzgado traslada los autos al abogado. Los autos son toda la documentación que tiene el juzgado relativa al procedimiento, esto es; principalmente la demanda y las pruebas documentales aportadas por cada parte.

Una vez el juzgado ponga a disposición los autos al abogado, éste dispondrá de un plazo de diez días hábiles para presentar el recurso de suplicación. Este plazo correrá cualquiera que sea el momento en que se recojan los autos en el juzgado.

El recurso se debe de presentarse ante el Juzgado que dictó la resolución impugnada.

Contestación al recurso por la parte contraria

Una vez presentado el recurso, se le da traslado a la parte contraria, ya sea la empresa o el trabajador, del recurso presentado para que aleguen lo que estimen oportuno.

Para ello tienen un plazo de cinco días hábiles. Si no dicen nada, no significa que muestren conformidad con el recurso planteado.

Sentencia. ¿Cuanto tarda en resolverse?

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia puede estimar íntegramente o parcialmente o desestimar el recurso presentado.

Contra esa sentencia, se podrá presentar recurso de casación.

Sobre el tiempo en que tarde en resolverse un recurso de este tipo, la respuesta varía mucho en función de cada caso y de cada tribunal. Pero por dar unos plazos de manera orientativa, normalmente algo más de seis meses, pero menos de un año.

¿Qué costes tiene presentar el recurso?

Para el trabajador, la presentación del recurso es gratuita, por lo que sólo le costará los honorarios que haya pactado con el abogado. Además, tampoco tendrá ningún coste en caso de que se desestime el recurso planteado.

Por otro lado, el coste para la empresa de presentar un recurso de suplicación vienen recogido en los artículo 229 y 230 de la Ley reguladora de la Jurisdicción social:

  • En primer lugar, tiene que aportar un depósito de 300  € que perderá en caso de que desestimen íntegramente el recurso y recuperará en caso contrario.
  • Además, debe consignar en el juzgado la cantidad a la que ha sido condenado en la sentencia o presentar un aval solidario sobre esa cantidad. Es decir, que si ha sido condenado a abonar unos salarios de 10.000 o un despido cuya indemnización es de 10.000. para presentar el recurso tiene que depositar dicha cuantía en el juzgado.

En caso de que recurra la empresa, y se le desestime el recurso, podrá ser condenado en costas sin que la cuantía de las costas pueda superar los 1.200 €.

Nunca podrá ser condenada en costas ni trabajadores ni sindicatos.