La concesión de una incapacidad permanente

Normalmente cuando a un trabajador se le concede una incapacidad en grado total, absoluta o gran invalidez, se produce la extinción de la relación laboral con la empresa.

No obstante, esa extinción no siempre se produce de forma automática ya que los convenios colectivos pueden imponer al empresario la obligación de ofrecer cambiar el puesto de trabajo para que sea compatible con las lesiones del trabajador.

Además, en caso de que se produzca la extinción, no tiene por no tiene por que ser definitiva, ya que el Instituto Nacional de la Seguridad Social -conocido como INSS- puede considerar que el trabajador pueda mejorar en un plazo de dos años, y en consecuencia la empresa tendrá que obligatoriamente reservarle el puesto de trabajo..

En caso de que la incapacidad permanente sea revisable, hablando jurídicamente de una forma precisa, no se produce la extinción de la relación laboral, sino que simplemente se suspende la relación laboral. La extinción se producirá si en el plazo de dichos años no se produce el alta y no se reincorpora al trabajador.

Pero sí no existe esa advertencia del INSS de que es posible la mejoría, la empresa no tiene la obligación de reservar un puesto de trabajo.

En definitiva, las posibilidades en las que se puede encontrar un trabajador al cual le hayan concedido una incapacidad permanente son las siguientes:

  1. Extinción definitiva de la relación laboral si no existe posibilidad de mejoría y el convenio no impone la obligación de ofrecer otro puesto de trabajo.
  2. Suspensión temporal de la relación laboral con posibilidad de ser reincorporado si en el plazo de dos años retiran la incapacidad permanente. Si finalmente no es posible la reincorporación, se producirá la extinción definitiva.
  3. Cambio en el puesto de trabajo desempeñado en la empresa por obligación del convenio colectivo para que el trabajador pueda compaginar la incapacidad permanente con el puesto de trabajo.

Derechos en caso de extinción o suspensión: ¿Tengo derecho a finiquito? ¿y a indemnización?

Siempre que se produzca una extinción o suspensión de la relación laboral el trabajador tendrá a percibir el finiquito correspondiente.

Por otro lado, la extinción de la relación laboral por concesión de una incapacidad permanente no otorga el derecho a una indemnización, salvo que así lo recoja el convenio colectivo. En este sentido, en algunos convenios existe un seguro por el cual el trabajador recibirá una indemnización en función de la incapacidad que le hayan concedido.

En este caso, el finiquito corresponderá las siguientes cuantías:

  1. Parte proporcional de las pagas extraordinarias, si es que no están prorrateadas.
  2. Vacaciones generadas y no disfrutadas.

En cuanto a las vacaciones, es importante aclarar que durante el tiempo que ha estado de baja el trabajador ha seguido generando vacaciones aunque no estuviera trabajando, por lo que se deberá tener en cuenta todo el tiempo que haya estado de baja.

El estatuto de los Trabajadores indica lo siguiente:

En el supuesto de que el periodo de vacaciones coincida con una incapacidad temporal (…) que imposibilite al trabajador disfrutarlas, total o parcialmente, durante el año natural a que corresponden, el trabajador podrá hacerlo una vez finalice su incapacidad y siempre que no hayan transcurrido más de dieciocho meses a partir del final del año en que se hayan originado.

Es decir, que las vacaciones se deberán tener en cuenta siempre que no superen los 18 meses desde que se generaron.

Reserva del puesto de trabajo

Si la incapacidad permanente es revisable y la empresa no respetara la reserva del puesto de trabajo se deberá demandar por despido improcedente o nulo en un plazo de 20 días hábiles desde la negativa de la empresa de readmitir al trabajador en su puesto de trabajo.

Recordemos que la reserva del puesto de trabajo sólo se tiene si así lo indica el INSS en la resolución de la incapacidad permanente.

Fecha para calcular la liquidación

La fecha que se tiene que tener en cuenta es la fecha en la que se notifica tanto a la empresa como al trabajador la concesión de la incapacidad permanente, independientemente de que la incapacidad permanente se conceda retroactivamente.

De otra forma, podría darse la situación de que el trabajo tuviera que devolver parte del salario ya que puede que cobre más de salario que de pensión por incapacidad permanente, por lo tanto, tendrá efectos desde que se notifica la incapacidad.