La concesión de una incapacidad permanente

Normalmente cuando a un trabajador se le concede una incapacidad en grado total, absoluta o gran invalidez, se produce la extinción de la relación laboral con la empresa. Esta extinción se produce automáticamente.

No obstante, esa extinción no siempre se produce de forma automática, ya que el INSS puede considerar que el trabajador puede mejorar en un plazo de dos años, y en consecuencia la empresa tendrá que obligatoriamente reservar el puesto de trabajo durante esos dos años, ya que la relación laboral se suspende, no se extingue.

Para que exista esta suspensión, el INSS tiene que notificar expresamente a la empresa la posibilidad de revisión de mejoría en el plazo de dos años.

La extinción se producirá si en el plazo de dichos años no se produce el alta médica.

Por último, existe la posibilidad recogida en algunos convenios colectivos que pueden imponer al empresario la obligación de cambiar el puesto de trabajo para que sea compatible con la incapacidad permanente.

Es cierto, que esta opción es minoritaria, así que lo normal es que la extinción de la relación se produzca al conceder una incapacidad permanente.

En definitiva, las posibilidades en las que se puede encontrar un trabajador al cual le hayan concedido una incapacidad permanente son las siguientes:

  1. Extinción definitiva de la relación laboral si no existe posibilidad de mejoría y el convenio no impone la obligación de ofrecer otro puesto de trabajo.
  2. Suspensión temporal de la relación laboral con posibilidad de ser reincorporado si en el plazo de dos años retiran la incapacidad permanente. Si finalmente no es posible la reincorporación, se producirá la extinción definitiva.
  3. Cambio en el puesto de trabajo desempeñado en la empresa por obligación del convenio colectivo para que el trabajador pueda compaginar la incapacidad permanente con el puesto de trabajo.

¿La empresa tiene que seguir un procedimiento?

No existe ningún procedimiento para que la empresa notifique la extinción de la relación laboral tras una declaración de incapacidad permanente.

Por lo tanto, la empresa no tiene que seguir ningún tipo de formalidad, sin que ello suponga que estamos ante un despido improcedente.

Así lo ha confirmado el Tribunal Supremo en la sentencia del 3 de febrero de 2021.

Derechos en caso de extinción o suspensión: ¿Tengo derecho a finiquito? ¿y a indemnización?

Siempre que se produzca una extinción o suspensión de la relación laboral el trabajador tendrá a percibir el finiquito correspondiente.

Por otro lado, la extinción de la relación laboral por concesión de una incapacidad permanente no otorga el derecho a una indemnización, salvo que así lo recoja el convenio colectivo.

En este sentido, en algunos convenios existe un seguro por el cual el trabajador recibirá una indemnización en función de la incapacidad que le hayan concedido. Lo explicamos de una manera más amplia en este artículo.

En este caso, el finiquito corresponderá las siguientes cuantías:

  1. Parte proporcional de las pagas extraordinarias, si es que no están prorrateadas.
  2. Vacaciones generadas y no disfrutadas.

En cuanto a las vacaciones, es importante aclarar que durante el tiempo que ha estado de baja el trabajador ha seguido generando vacaciones aunque no estuviera trabajando, por lo que se deberá tener en cuenta todo el tiempo que haya estado de baja, incluso aunque haya superado los 545 días y la empresa haya dejado de cotizar, según la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía de 3 de junio de 2020.

El estatuto de los Trabajadores indica lo siguiente:

En el supuesto de que el periodo de vacaciones coincida con una incapacidad temporal (…) que imposibilite al trabajador disfrutarlas, total o parcialmente, durante el año natural a que corresponden, el trabajador podrá hacerlo una vez finalice su incapacidad y siempre que no hayan transcurrido más de dieciocho meses a partir del final del año en que se hayan originado.

Es decir, que las vacaciones se deberán tener en cuenta siempre que no superen los 18 meses desde que se generaron.

En cuanto a las pagas extras, hay que tener en cuenta que durante la incapacidad temporal nos han estado abonando las pagas extras prorrateadas, ya que la base de cotización utilizada para calcular la prestación tiene prorrateada las pagas extras, por lo que salvo que el convenio mejore lo que se percibe por incapacidad temporal, puede que no nos adeuden nada por dicha cuantía.

Sobre como calcular el finiquito, te recomiendo este artículo donde lo explico…

Cómo calcular el finiquito

Ejemplo de cómo calcular un finiquito y que conceptos deben estar incluidos en el mismo, así como necesidad de firma.

Fecha para calcular la liquidación

La fecha que se tiene que tener en cuenta es la fecha en la que se notifica tanto a la empresa como al trabajador la concesión de la incapacidad permanente, independientemente de que la incapacidad permanente se conceda retroactivamente.

De otra forma, podría darse la situación de que el trabajo tuviera que devolver parte del salario ya que puede que cobre más de salario que de pensión por incapacidad permanente, por lo tanto, tendrá efectos desde que se notifica la incapacidad.