La incapacidad temporal

Durante el periodo de incapacidad temporal, el trabajador tiene derecho a recibir una prestación cuya cuantía y responsable del pago depende de la situación del trabajador.

Dos son las situaciones en las cuales puede encontrarse el trabajador:

  1. Trabajando para una o varias empresas.
  2. Sin empleo, cobrando una prestación por desempleo, subsidio o anotado en el paro.

Situación 1: baja por incapacidad temporal con contrato en una empresa

Durante la relación laboral siempre (o casi) nos pagará el empresario. Es decir, que aunque estemos de baja médica, el empresario será el encargado de abonar la nómina como un mes normal.

En primer lugar, es conveniente recordar la obligación que tiene el trabajador de entregar los partes de baja y confirmación a la empresa tal y como explicamos en esta entrada, independientemente de que los partes de baja sean realizados por la mutua o por la seguridad social.

Que nos pague directamente el empresario, no quiere decir que el sea el que cubra ese pago, sino que en función de la baja el podrá reclamar ese salario abonado a la mutua o a la Seguridad Social. Esto es lo que se conoce como pago delegado.

Este pago delegado varía en función de si la baja es derivada de una incapacidad temporal por contingencias comunes (enfermedad común o accidente no laboral) o por contingencias profesionales (enfermedad profesional o accidente profesional).

Contingencias comunes: baja por enfermedad común o accidente no laboral

La legislación laboral establece un mínimo que el trabajador debe de cobrar cuando se encuentra de baja por incapacidad temporal por una contingencia común, aunque este mínimo puede ser mejorado por convenio colectivo:

  1. Los tres primeros días de baja, no se cobrará nada.
  2. Del cuarto día, hasta el día veintiuno de la baja, se cobrará el 60% de la base de contingencias comunes.
  3. A partir del vigésimo segundo día, se cobrará el 75% de la base de contingencias comunes.

A partir del día 16 de baja el salario que abona el empresario será sufragado por la seguridad social. En otras palabras, al trabajador le paga el empresario,y éste a partir del día 16 le podrá exigir a la seguridad social que le abone el sueldo que previamente ha abonado al trabajador.

De todos modos, la Seguridad Social sólo abona la parte que indica la legislación, y no responde de la posible mejora que puede recoger el convenio colectivo que siempre será sufragada por el empresario.

Esta cuestión de quien asume el pago no es una cuestión baladí, aunque para el trabajador apenas tenga repercusión, ya que puede ser muy importante como explicamos más adelante.

Contingencias profesionales: baja por enfermedad profesional o accidente laboral.

El día de la baja por incapacidad temporal, tendrá que pagar el salario íntegramente la empresa.

A partir del primer día de baja y hasta el día del alta, se deberá pagar el 75% del salario. De todos modos, el Convenio colectivo puede mejorar dicho cuantía.

Además, aunque siempre paga el empresario, éste luego reclamar las cuantías abonada a la Mutua correspondiente, salvo la parte que pueda venir mejorada por convenio colectivo.

Al igual que en el caso anterior, nos encontramos ante un pago delegado, abona el empresario, pero el responsable último es la mutua de accidentes de trabajo.

¿Qué puedo hacer si el empresario no me paga?

En caso de impago del salario durante el periodo de incapacidad temporal, tenemos dos opciones:

  1. reclamar el salario judicialmente al empresario mediante una reclamación de cantidad, con el agravante de que se puede considerar un delito el impago durante la incapacidad temporal, o
  2. Solicitar el pago directo a la Seguridad Social

La reclamación de cantidad en los juzgados es una vía que puede ser muy lenta, pero si tenemos las nóminas y la cuantía no excede de los 6.000 euros podemos pensar en presentar una demanda monitoria, que es un procedimiento más rápido.

En cuanto a la segunda opción que tiene el trabajador, que es solicitar el pago directo a la Seguridad Social a través de este formulario que puedes encontrar en este enlace para evitar precisamente que el empresario se quede con el dinero que no le corresponde. En el formulario, una de las causas por las que se puede solicitar es la de impago del empresario.

Como hemos indicado a  lo largo de la entrada, el empresario no es el responsable último del pago del salario durante la incapacidad temporal, por lo que si no abona la nómina durante la incapacidad temporal, y sin embargo el empresario si que está recibiendo dichos importes a la mutua o a la Seguridad Social se está quedando con dinero que no le pertenece.

Por ello, en esta situación, el impago del salario podría considerarse como un delito de apropiación indebida.

El Artículo 253 del Código Penal regula el delito de apropiación indebida considerando la jurisprudencia como “la no entrega por parte del empresario al trabajador de la parte que le abona la Seguridad Social por la incapacidad temporal.”

Esta situación puede ocurrir en empresarios con problemas económicos, que utilizan el dinero que cobran de la Seguridad Social para otra cosa, en lugar de pagárselo al trabajador.

Situación 2: cobrando la prestación por desempleo o subsidio

En este caso, si está cobrando una prestación o subsidio por desempleo, el hecho de empezar una incapacidad temporal no hace variar la situación del trabajador ni ampliar el tiempo que se tiene derecho de desempleo, salvo que se trate de una recaída de un procedimiento anterior.

Seguirá cobrando la prestación por desempleo por parte de la misma Seguridad Social. De hecho, es a la seguridad social a quien le tendremos que entregar los partes de baja, confirmación y alta.

Una cuestión importante es que que la duración que teníamos generada de prestación por desempleo no varía. Es decir, no se aumenta el tiempo de paro por estar de baja por incapacidad temporal.

Ahora bien, si permanecemos más tiempo de baja del que teníamos derecho de prestación por desempleo, cobraremos un subsidio equivalente al 80 % del IPREM cuando finalicemos el tiempo de prestación por desempeo.

La cuestión varía si se trata de una recaída.

Recordemos que se considera recaída, cuando se produce una nueva baja por incapacidad temporal de la misma o similar patología dentro de los ciento ochenta días naturales siguientes a la fecha del alta médica anterior según el artículo 169.2 de la Ley General de la Seguridad Social.

En otras palabras recaer en una dolencia anterior por la que hubiéramos pasado una incapacidad temporal, siempre que no hayan transcurrido más de seis meses desde la fecha de alta médica.

Las recaídas en la incapacidad temporal

Índice de la entrada La recaída en una incapacidad temporal. Recaída tras una incapacidad temporal cuya duración no ha superado los 545 días. Recaí...

Si se trata de una recaída, seguiremos cobrando la cuantía que nos corresponde por prestación por desempleo, mientras se mantenga la baja, incluso aunque finalicemos el tiempo al que teníamos derecho del paro.