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¿Cuáles son los requisitos del accidente in itinere? | Ejemplos y jurisprudencia

El accidente in itinere es el que se sufre al ir o volver del trabajo y se trata como accidente de trabajo. Exige que el viaje se haga por el trabajo, por el camino normal, en un tiempo razonable y con un medio de transporte adecuado; las paradas breves y normales no rompen la protección, pero los desvíos por asuntos personales sí.

Actualizado el 11 de octubre de 2026 · Alejandro Aradas García · 8 min de lectura

El accidente in itinere es el que sufres al ir al trabajo o al volver de él, y la ley lo trata como accidente de trabajo (artículo 156.2 a) de la Ley General de la Seguridad Social).

Para que lo sea, los tribunales exigen que se den a la vez cuatro cosas: que el viaje se haga por el trabajo, por el camino normal entre tu casa y el centro de trabajo, en un tiempo razonable y con un medio de transporte adecuado (Supremo, abril de 2018).

Si se cumplen, la baja se cobra como accidente laboral y la paga la mutua; si el trayecto se rompe por un motivo personal, pasa a ser accidente no laboral.

Qué es el accidente in itinere

La ley no lo define más allá de esa frase: son accidentes de trabajo «los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo».

Antes estaba en el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social de 1994; hoy está en el artículo 156.2 a) del texto refundido de 2015, con la misma idea.

La razón de fondo es sencilla: es un accidente que no habrías tenido si no hubieras tenido que ir a trabajar.

Todo lo demás lo ha construido la jurisprudencia caso por caso, y por eso hay sentencias que parecen contradictorias.

Lo que sigue son los criterios que hoy aplican el Tribunal Supremo y los Tribunales Superiores de Justicia, con ejemplos de los dos lados: cuándo ganó la persona trabajadora y cuándo ganó la mutua.

Una advertencia importante desde el principio: en el trayecto no juega la presunción de que la lesión es laboral, que sí existe para lo que ocurre en tiempo y lugar de trabajo (artículo 156.3).

Quien dice que tuvo un accidente in itinere tiene que probar de dónde venía, adónde iba, a qué hora y por dónde.

Los cuatro requisitos

El Supremo los resume así (Supremo, abril de 2018):

Requisito Qué significa Ejemplo
Teleológico (la finalidad) El motivo principal del viaje es ir a trabajar o volver del trabajo Volver a casa al acabar el turno
Geográfico (el camino) El trayecto habitual y normal entre el domicilio y el centro de trabajo, no necesariamente el más corto Dar un rodeo para evitar un atasco no rompe nada
Cronológico (el tiempo) El accidente ocurre en el tiempo que normalmente se tarda, sin paradas o desvíos que respondan a intereses particulares Salir a las 18:00 y accidentarse a las 18:20 en un trayecto de media hora
Idoneidad del medio El transporte usado es normal para ese desplazamiento Coche, moto, bicicleta, transporte público, a pie, patinete

Los cuatro tienen que darse a la vez. Si falla uno, normalmente el accidente pasa a ser no laboral.

La regla de la «normalidad»

El Supremo ha flexibilizado estos requisitos: el nexo con el trabajo no se rompe si tu conducta responde a patrones habituales de convivencia o de comportamiento de la gente normal (Supremo, abril de 2018).

En ese caso, una trabajadora que al salir paró un momento en una tienda a comprar yogures siguió protegida, porque fue una parada breve y corriente (Supremo, abril de 2018).

Qué se considera «domicilio»

No solo el domicilio del padrón

Lo protegido es el trayecto entre el trabajo y el domicilio real y habitual, el punto normal de salida y llegada.

Desde 2013 el Supremo admite un criterio más amplio por los nuevos hábitos de movilidad laboral: protegió a un trabajador que el domingo por la noche viajaba desde su domicilio familiar, donde pasaba los fines de semana, hasta la vivienda donde residía durante la semana para trabajar el lunes (Supremo, diciembre de 2013).

El Supremo razonó que muchas personas tienen que desplazarse por trabajo sin poder cambiar de domicilio, y que ese viaje sigue estando determinado por el trabajo. La misma sentencia revisó un criterio anterior más estricto.

Pero no cualquier vivienda

Ese criterio amplio tiene límites, y conviene conocerlos:

  • El domicilio de los padres en otra localidad. No fue in itinere el accidente de un trabajador que vivía y trabajaba en la Comunidad de Madrid y volvía desde la casa de sus padres en Valladolid (Supremo, enero de 2005). Antes había rechazado también el accidente de un trabajador que, al salir del trabajo, no fue a su casa sino a la de su abuela en otro pueblo: admitir el domicilio de cualquier familiar ampliaría demasiado el riesgo protegido (Supremo, diciembre de 1997) (Supremo, diciembre de 2013).
  • La segunda residencia o el viaje de fin de semana. Un trabajador que al acabar la jornada del viernes salió en coche hacia la costa con su mujer y tuvo el accidente ya en la provincia de Valencia no estaba yendo a casa: ese viaje era de ocio (Superior de Madrid, febrero de 2018).
  • La casa de la pareja. Si no se prueba que allí está tu residencia habitual, el trayecto desde o hacia la casa de la pareja no queda cubierto (Superior de Canarias, junio de 2014).

Lo que cuenta es dónde vives de verdad, y eso se puede probar con testigos: un Tribunal Superior protegió a un trabajador que volvía de un acto de conciliación con la empresa hacia la casa de su hermano, donde vivía temporalmente, aunque su domicilio oficial estaba en otra localidad (Superior de Castilla-La Mancha, julio de 2005).

La diferencia entre los casos que ganan (Supremo, diciembre de 2013) (Superior de Castilla-La Mancha, julio de 2005) y los que pierden (Supremo, enero de 2005) (Superior de Madrid, febrero de 2018) está en la prueba: que esa vivienda sea de verdad tu residencia por razón del trabajo, no un sitio al que vas por motivos personales.

Dónde empieza y acaba el trayecto

Si vives en un piso, el trayecto empieza al salir de tu vivienda (escalera, portal).

En una casa unifamiliar, el Supremo ha fijado en 2025 que, mientras no sales a la vía pública, por regla general todavía no ha empezado el trayecto (Supremo, junio de 2025); antes había protegido a quien ya llevaba la moto por su finca hacia la calle (Supremo, febrero de 2011).

Este tema tiene su propio artículo en la web.

Desvíos, paradas y retrasos

Es la duda más frecuente. La regla general es esta:

  • No rompen el nexo los desvíos o paradas breves, razonables y socialmente normales: comprar algo de camino (Supremo, abril de 2018), recoger a la pareja a la salida de su trabajo (Superior de Galicia, abril de 2019), llevar a compañeros que viven en otro pueblo cuando es algo habitual y la empresa lo sabe (Supremo, febrero de 2017), ir a recoger al hijo al colegio de otra localidad, a 15 kilómetros, para volver juntos a casa, cuando es el recorrido de cada día (Superior de Cataluña, mayo de 2005), o el retraso causado por una avería del coche camino de casa, aunque el recorrido acabara siendo más largo de lo normal (Superior de Madrid, enero de 2019).
  • Sí lo rompen las paradas largas o los desvíos que responden a un interés particular: un trabajador que salió antes, fue a una iglesia en dirección contraria a su casa para saludar a un conocido y allí le agredieron no estaba en el trayecto protegido (Superior de Cataluña, febrero de 2023). Tampoco un aprendiz que tuvo el accidente en el otro extremo del pueblo, en dirección contraria a su casa y antes de su hora de salida, y que no supo explicar qué hacía allí: quien alega el accidente in itinere tiene que probar que iba por el camino normal (Superior de Murcia, enero de 2002).

No hay un minutaje fijo. Los tribunales miran cuánto tiempo pasó, cuánto se alargó el recorrido y por qué.

No conviene dar nada por hecho: cuanto más larga y más personal sea la parada, más fácil es que la mutua gane.

Qué hacer si has parado por el camino: dilo con claridad desde el principio (en el parte y ante la mutua), explica por qué y cuánto tiempo, y guarda lo que lo acredite (tique de compra, mensajes, testigos).

Ocultarlo y que luego aparezca suele ser peor que reconocerlo.

El medio de transporte

Vale cualquier medio normal: coche, moto, bicicleta, autobús, metro o ir andando. También el patinete: un Tribunal Superior consideró idóneo el patinete con el que un trabajador volvía a casa (Superior de Cataluña, junio de 2014).

Incluso circular con un patinete eléctrico por una vía donde no estaba permitido no bastó para negar el accidente de trabajo cuando no se probó que esa infracción fuera la causa ni una imprudencia temeraria (Superior de Castilla y León, mayo de 2025).

Infartos e ictus en el trayecto

Aquí hay que tener cuidado. Como en el trayecto no hay presunción de laboralidad, un infarto o un ictus mientras conduces a casa no es accidente de trabajo automáticamente.

El Supremo ha dicho que el accidente in itinere protege los accidentes en sentido estricto, no las enfermedades que se manifiestan durante el viaje, salvo que se pruebe su relación con el trabajo (Supremo, junio de 2010).

En la misma línea, un Tribunal Superior negó que fuera accidente de trabajo la muerte de un trabajador por la rotura de un aneurisma en su coche, aparcado junto al lugar donde le recogían para empezar el turno, porque no se probó relación con el trabajo (Superior de Canarias, enero de 2017).

Lo que sí puede cambiar el resultado es que los síntomas empezaran durante la jornada (y haya testigos o registros que lo acrediten): entonces lo que se discute ya no es solo el trayecto, sino una dolencia surgida en tiempo y lugar de trabajo, donde sí opera la presunción del artículo 156.3.

Así, un Tribunal Superior declaró accidente de trabajo el infarto cerebral que sufrió un trabajador conduciendo hacia casa, porque ya en el trabajo había comentado a sus compañeros y a su mujer que no se encontraba bien (Superior de Madrid, noviembre de 2001).

Desplazamientos dentro de la jornada

No todo desplazamiento relacionado con el trabajo es «in itinere», pero algunos están protegidos por otra vía:

  • Salir en la pausa a comer o a tomar algo. El Supremo calificó de accidente de trabajo la caída de una trabajadora que iba a un bar cercano en la pausa del bocadillo, porque esa pausa era tiempo de trabajo (Supremo, febrero de 2023). En jornada partida, el trayecto a casa a comer y la vuelta suele tratarse como in itinere (Superior de Castilla y León, mayo de 2025). Un Tribunal Superior protegió también a una profesora que en la pausa fue a comer a un restaurante de un pueblo cercano, a una distancia parecida a la de su casa, y se accidentó al volver para la jornada de tarde (Superior de Galicia, mayo de 2016); pero si la pausa es muy larga y comer fuera es una opción personal, otros tribunales lo niegan.
  • Ir al reconocimiento médico de la empresa en horario de trabajo es accidente laboral (Superior de Madrid, marzo de 2016).
  • En cambio, salir con permiso a hacer gestiones personales no está protegido: ni ir a la Agencia Tributaria (Supremo, marzo de 2007) ni volver al trabajo desde una consulta médica propia (Superior de Madrid, abril de 2023).

La imprudencia: cuándo te quita la protección

La ley excluye los accidentes debidos a dolo o imprudencia temeraria de la persona trabajadora (artículo 156.4 b)). No basta con una distracción o una infracción de tráfico: la imprudencia temeraria es asumir un riesgo grave, consciente e innecesario.

  • Gana la mutua: cruzar a pie una carretera de varios carriles de noche, por un lugar no habilitado y sin prendas visibles (Supremo, julio de 2023); conducir con 1,09 g/l de alcohol en sangre, sin cinturón e invadiendo el carril contrario (Superior de Galicia, febrero de 2022).
  • Gana la persona trabajadora: un trabajador que volvía en bicicleta y murió al cruzar un río crecido por el paso que usaban habitualmente todos los compañeros no actuó con temeridad, y sus familiares cobraron viudedad y orfandad por accidente de trabajo (Superior de Cataluña, junio de 2023).

Que la culpa sea de otro conductor no impide que sea accidente de trabajo (artículo 156.5 b)).

Qué cambia si es accidente de trabajo

La baja (incapacidad temporal)

  • Accidente de trabajo: cobras el 75 % de la base reguladora desde el día siguiente a la baja; el día del accidente la empresa paga el salario completo (artículo 173.1). La base se calcula con lo cotizado por contingencias profesionales.
  • Accidente no laboral o enfermedad común: los tres primeros días no se cobra nada (salvo mejora del convenio); del día 4 al 20, el 60 %; desde el día 21, el 75 %.

Además, la asistencia sanitaria la presta la mutua, no el servicio público de salud. Tu convenio puede mejorar estas cantidades, sobre todo en accidente de trabajo.

Si quedan secuelas

  • Incapacidad permanente: no se exige haber cotizado un mínimo (artículo 165.4). Los porcentajes son los mismos que en contingencia común (55 % en la total, 100 % en la absoluta), pero la base reguladora se calcula sobre el salario real, y no sobre la media de las bases de los últimos ocho años que se usa en la enfermedad común (artículo 197); por eso suele ser más alta.
  • Lesiones permanentes no invalidantes: si las secuelas no llegan a incapacidad, puedes cobrar una indemnización a tanto alzado según baremo (artículo 201).
  • Indemnización de daños y perjuicios frente a la empresa: en el trayecto es poco habitual, porque la empresa normalmente no controla ese riesgo; puede caber, por ejemplo, si el transporte lo organiza ella.

Cómo reclamar que se reconozca como in itinere

  1. Comunica el accidente a la empresa cuanto antes y pide que emita el parte de accidente de trabajo y te envíe a la mutua.
  2. Acude a la mutua. Si la mutua considera que no es laboral, debe darte un informe explicándolo y remitirte al médico de cabecera.
  3. Pide al Instituto Nacional de la Seguridad Social la determinación de contingencia. Puedes hacerlo tú directamente. Acompaña todo lo que pruebe el trayecto: hora de salida (registro de jornada), atestado o parte amistoso, informe de urgencias, tiques, testigos, ubicación del móvil.
  4. Si la resolución es contraria, habrá que demandar ante el Juzgado de lo Social. Revisa los plazos que indique la propia resolución: en muchos casos tiene efecto de reclamación previa y abre un plazo de 30 días para demandar.

No lo dejes pasar. Si pides la determinación de contingencia más de tres meses después de la baja, las diferencias económicas solo se pagan desde los tres meses anteriores a tu solicitud (Supremo, noviembre de 2022) (Supremo, febrero de 2024).

Si la baja se dio como enfermedad común, mientras se resuelve seguirás cobrando por contingencia común, y si luego se reconoce el accidente de trabajo la mutua te paga la diferencia.

Preguntas frecuentes

¿Es in itinere si paro a comprar o a echar gasolina de camino a casa?

Normalmente sí, si la parada es breve y corriente: el Supremo protegió a una trabajadora que se paró a comprar yogures. Si la parada se alarga o te desvías mucho por un asunto personal, la mutua puede negarlo.

¿Y si voy a trabajar desde casa de mi pareja o de mis padres?

Solo si esa vivienda es de verdad tu residencia habitual y puedes probarlo. Si vives en otro sitio y vas allí de visita, los tribunales suelen negarlo.

¿Un infarto mientras conduzco a casa es accidente de trabajo?

No automáticamente: en el trayecto no se presume que la dolencia sea laboral. Habrá que probar su relación con el trabajo, por ejemplo que los síntomas empezaron durante la jornada.

Si el accidente fue culpa de otro conductor, ¿sigue siendo accidente de trabajo?

Sí. La culpa de un tercero no impide la calificación de accidente de trabajo; además podrás reclamar al seguro del otro vehículo.

¿Ir en patinete o en bicicleta impide que sea in itinere?

No. Los tribunales los consideran medios de transporte normales. Lo que puede quitarte la protección es una imprudencia temeraria, no el vehículo.

¿Cuánto tiempo tengo para pedir que se reconozca como accidente de trabajo?

Puedes pedirlo después, pero si lo haces pasados tres meses desde la baja solo cobrarás las diferencias de los tres meses anteriores a la solicitud. Conviene hacerlo cuanto antes.

Cuestiones Laborales es una web informativa: lo que explica es general y cada caso tiene sus matices. Para el tuyo, consulta siempre con un abogado o abogada laboralista o con un graduado o graduada social.

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Normas y preceptos aplicables. Despliega cada uno para leer su texto.

  • Artículos 156.2 a) y 156.3 y 156.4 b) y 156.5 a) y 156.5 b)Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)Considera accidente de trabajo el que se sufre al ir o al volver del lugar de trabajo (accidente in itinere). Excluye los accidentes debidos a dolo o imprudencia temeraria de la persona trabajadora. Presunción de accidente de trabajo en tiempo y lugar de trabajo, que no se aplica al trayecto. La imprudencia profesional y la culpa de un tercero no impiden calificar el accidente como de trabajo.
    Texto de los apartados citadosTexto consolidado vigente desde el 2 de enero de 2016

    2. Tendrán la consideración de accidentes de trabajo:

    a) Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo.

    3. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo.

    4. No obstante lo establecido en los apartados anteriores, no tendrán la consideración de accidente de trabajo:

    b) Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.

    5. No impedirán la calificación de un accidente como de trabajo:

    a) La imprudencia profesional que sea consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y se derive de la confianza que este inspira.

    b) La concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario, de un compañero de trabajo del accidentado o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo.

    Ver el artículo 156 completo

  • Artículo 173.1Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)En accidente de trabajo el subsidio de incapacidad temporal se cobra desde el día siguiente a la baja; en accidente no laboral, desde el cuarto día.Cambio reciente: Modificado por la Ley 6/2024, de 20 de diciembre, con efectos de 3-3-2025 (párrafos de situaciones especiales; no cambia la regla del accidente).
    Texto del apartado citadoTexto consolidado vigente desde el 3 de marzo de 2025

    1. En caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional, el subsidio se abonará desde el día siguiente al de la baja en el trabajo, estando a cargo del empresario el salario íntegro correspondiente al día de la baja.

    En caso de enfermedad común o de accidente no laboral, el subsidio se abonará a partir del cuarto día de baja en el trabajo, si bien desde el día cuarto al decimoquinto de baja, ambos inclusive, el subsidio estará a cargo del empresario.

    En las situaciones especiales de incapacidad temporal por menstruación incapacitante secundaria y por donación de órganos o tejidos para su trasplante previstas en los párrafos segundo y cuarto del artículo 169.1.a), el subsidio se abonará a cargo de la entidad gestora o colaboradora que cubra la incapacidad temporal por contingencias comunes desde el mismo día de baja.

    En la situación especial de incapacidad temporal por interrupción del embarazo prevista en el mismo párrafo segundo del artículo 169.1.a), así como en la situación especial de gestación desde el día primero de la semana trigésima novena de gestación, prevista en el párrafo tercero del mismo artículo, el subsidio se abonará a cargo de la entidad gestora o colaboradora que cubra la incapacidad temporal por contingencias comunes desde el día siguiente al de la baja en el trabajo, estando a cargo del empresario el salario íntegro correspondiente al día de la baja.

    Ver el artículo 173 completo

  • Artículo 171Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)El subsidio de incapacidad temporal es un porcentaje de la base reguladora fijado en las normas de desarrollo.Cambio reciente: Modificado por la Ley 6/2024, de 20 de diciembre, con efectos de 3-3-2025 (añade la donación de órganos).
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 3 de marzo de 2025

    Artículo 171. Prestación económica.

    La prestación económica en las diversas situaciones constitutivas de incapacidad temporal consistirá en un subsidio equivalente a un tanto por ciento sobre la base reguladora, que se fijará y se hará efectivo en los términos establecidos en esta ley y en sus normas de desarrollo.

    No obstante, en la situación especial de incapacidad temporal por donación de órganos o tejidos para su trasplante, prevista en el párrafo cuarto del artículo 169, apartado 1, letra a), la prestación consistirá en un subsidio equivalente al cien por ciento de la base reguladora establecida para la prestación de incapacidad temporal derivada de contingencias comunes.

    Ver el artículo 171

  • Artículo 165.4Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)No se exige periodo previo de cotización para las prestaciones derivadas de accidente.
    Texto del apartado citadoTexto consolidado vigente desde el 7 de octubre de 2022

    4. No se exigirán períodos previos de cotización para el derecho a las prestaciones derivadas de accidente, sea o no de trabajo, o de enfermedad profesional, salvo disposición legal expresa en contrario.

    Ver el artículo 165 completo

  • Artículo 197.1Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)Base reguladora de la incapacidad permanente por enfermedad común (96 meses entre 112), distinta de la del accidente de trabajo.
    Texto del apartado citadoTexto consolidado vigente desde el 1 de mayo de 2025

    1. La base reguladora de las pensiones de incapacidad permanente derivada de enfermedad común se determinará de conformidad con las siguientes normas:

    a) Se hallará el cociente que resulte de dividir por 112 las bases de cotización del interesado durante los 96 meses anteriores al mes previo al del hecho causante.

    El cómputo de dichas bases se realizará conforme a las siguientes reglas, de las que es expresión matemática la fórmula que figura al final de las mismas:

    1.ª Las bases correspondientes a los veinticuatro meses anteriores al mes previo al del hecho causante se computarán en su valor nominal.

    2.ª Las restantes bases de cotización se actualizarán de acuerdo con la evolución que haya experimentado el Índice de Precios de Consumo desde los meses a que aquellas correspondan hasta el mes inmediato anterior a aquel en que se inicie el período de bases no actualizables a que se refiere la regla anterior.

    Siendo:

    Br = Base reguladora.

    Bi = Base de cotización del mes i-ésimo anterior al mes previo al del hecho causante.

    Ii = Índice General de Precios al Consumo del mes i-ésimo anterior al mes previo al del hecho causante.

    Siendo i = 1,2,...,96.

    b) Al resultado obtenido en razón a lo establecido en la norma anterior se le aplicará el porcentaje que corresponda en función de los años de cotización, según la escala prevista en el artículo 210.1, considerándose a tal efecto como cotizados los años que le resten al interesado, en la fecha del hecho causante, para cumplir la edad ordinaria de jubilación vigente en cada momento. En el caso de no alcanzarse quince años de cotización, el porcentaje aplicable será del 50 por ciento.

    El importe resultante constituirá la base reguladora a la que, para obtener la cuantía de la pensión que corresponda, habrá de aplicarse el porcentaje previsto para el grado de incapacidad reconocido.

    Ver el artículo 197 completo

  • Artículo 201Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)Indemnización por baremo de las lesiones permanentes no invalidantes derivadas de accidente de trabajo.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 2 de enero de 2016

    Artículo 201. Indemnizaciones por baremo.

    Las lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo, causadas por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales que, sin llegar a constituir una incapacidad permanente conforme a lo establecido en el capítulo anterior, supongan una disminución o alteración de la integridad física del trabajador y aparezcan recogidas en el baremo anejo a las disposiciones de desarrollo de esta ley, serán indemnizadas, por una sola vez, con las cantidades alzadas que en el mismo se determinen, por la entidad que estuviera obligada al pago de las prestaciones de incapacidad permanente, todo ello sin perjuicio del derecho del trabajador a continuar al servicio de la empresa.

    Ver el artículo 201

  • Artículo 53.1Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)Los efectos económicos del reconocimiento se limitan a los tres meses anteriores a la solicitud.
    Texto del apartado citadoTexto consolidado vigente desde el 2 de enero de 2016

    1. El derecho al reconocimiento de las prestaciones prescribirá a los cinco años, contados desde el día siguiente a aquel en que tenga lugar el hecho causante de la prestación de que se trate, sin perjuicio de las excepciones que se determinen en la presente ley y de que los efectos de tal reconocimiento se produzcan a partir de los tres meses anteriores a la fecha en que se presente la correspondiente solicitud.

    Si el contenido económico de las prestaciones ya reconocidas resultara afectado con ocasión de solicitudes de revisión de las mismas, los efectos económicos de la nueva cuantía tendrán una retroactividad máxima de tres meses desde la fecha de presentación de dicha solicitud. Esta regla de retroactividad máxima no operará en los supuestos de rectificación de errores materiales, de hecho o aritméticos ni cuando de la revisión derive la obligación de reintegro de prestaciones indebidas a la que se refiere el artículo 55.

    Ver el artículo 53 completo

  • Artículo 2 unoDecreto 3158/1966, de 23 de diciembre, Reglamento General que determina la cuantía de las prestaciones económicas del Régimen General de la Seguridad SocialFija en el 75 % de la base reguladora el subsidio de incapacidad temporal.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de diciembre de 2001

    Artículo segundo. Cuantía de la prestación.

    Uno. La prestación económica en cualquiera de las situaciones constitutivas de incapacidad laboral transitoria que se señalan en el artículo ciento veintiséis de la Ley de la Seguridad Social, consistirá en un subsidio equivalente al setenta y cinco por ciento de la base de cotización del trabajador en la fecha en que se declare iniciada legalmente la incapacidad. Si encontrándose el trabajador en esta situación se produjese una modificación de las bases tarifadas de cotización, la cuantía de la prestación se calculará sobre la nueva base que le corresponda.

    Cuando la incapacidad proceda de accidente de trabajo o enfermedad profesional y en tanto que la cotización correspondiente a dichas contingencias continúe efectuándose sobre las remuneraciones efectivamente percibidas, de acuerdo con lo preceptuado en el número ocho de la disposición transitoria tercera de la Ley de la Seguridad Social, serán de aplicación para determinar la base a que el presente número se refiere las normas que para la Incapacidad temporal se establecieron en el capítulo V del Reglamento aprobado por el Decreto de veintidós de junio de mil novecientos cincuenta y seis, o las que expresamente apruebe el Gobierno, a propuesta del Ministro de Trabajo, para sustituir aquellas por otras específicas para la incapacidad laboral transitoria, a que este párrafo se refiere.

    Dos. (Derogado)

  • Artículos 12 cuatro y 12 dosDecreto 3158/1966, de 23 de diciembre, Reglamento General que determina la cuantía de las prestaciones económicas del Régimen General de la Seguridad SocialPensión del 55 % en la incapacidad permanente total y del 100 % del salario real en la absoluta derivadas de accidente de trabajo.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de enero de 1967

    Artículo doce. Cuantía de las prestaciones.

    Uno. En caso de incapacidad permanente, parcial o total, los trabajadores tendrán derecho, además de las prestaciones recuperadoras previstas en el número uno del artículo ciento treinta y seis de la Ley de la Seguridad Social, a las de carácter económico siguientes:

    a) Subsidio de espera a que hace referencia el apartado b) de los citados números y artículo, consistentes en un treinta y cinco por ciento en caso de incapacidad permanente parcial y en un cincuenta y cinco por ciento en el de incapacidad permanente total, calculados ambos porcentajes sobre la misma base de cotización que hubiera servido para determinar la prestación por incapacidad laboral transitoria de la que se derive la invalidez.

    b) Subsidio de asistencia a que hace referencia el precepto que se menciona en el apartado anterior, cuya cuantía será igual a la del subsidio de espera que corresponda a cada trabajador, de acuerdo con lo dispuesto en dicho apartado.

    c) Entrega de una cantidad a tanto alzado, en vista del resultado de la readaptación y rehabilitación, a cuyo efecto se examinará la capacidad del trabajador una vez ultimados tales procesos, revisando, si procediera, el grado de incapacidad que inicialmente se le hubiese reconocido. De acuerdo con el grado de incapacidad así resultante, el trabajador tendrá derecho a percibir, por una sola vez, una cantidad equivalente a dieciocho mensualidades de su base de cotización, si se tratase de incapacidad permanente parcial para su profesión habitual, y de cuarenta mensualidades de dicha base si se tratara de incapacidad permanente total; en ambos casos se tomará como base reguladora la que haya servido para determinar la prestación económica por incapacidad laboral transitoria de la que se derive la invalidez.

    Dos. Cuando los trabajadores que hayan sido declarados con una incapacidad permanente total para su profesión habitual y estén comprendidos, en razón de su edad, en lo previsto en el número dos del artículo ciento treinta y seis de la Ley de la Seguridad Social, opten, dentro de los treinta días siguientes a dicha declaración, porque les sea reconocido el derecho a una pensión vitalicia, la cuantía de ésta será equivalente al cincuenta y cinco por ciento de su base de cotización, determinada de acuerdo con las normas comunes que se establecen en el capítulo VIII de este Reglamento. Transcurrido el mencionado plazo sin ejercitar el derecho de opción se entenderá efectuado a favor de la pensión vitalicia. En todo caso, la opción tendrá carácter irrevocable.

    No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, si el trabajador tuviese sesenta o más años en la fecha en que se haya declarado la incapacidad, el derecho de opción se entenderá realizado en favor de la pensión vitalicia.

    Tres. Se entenderá por profesión habitual, en caso de accidente, sea o no de trabajo, la desempeñada normalmente por el trabajador al tiempo de sufrirlo. En caso de enfermedad común o profesional, aquella a la que el trabajador dedicaba su actividad, fundamental durante los doce meses anteriores a la fecha en que se hubiese iniciado la incapacidad laboral transitoria de la que se derive la invalidez.

    A tales efectos se tendrán en cuenta los datos obrantes en los documentos de afiliación y cotización.

    Cuatro. El trabajador declarado inválido en el grado de incapacidad permanente absoluta para todo trabajo, además de los tratamientos especializados de rehabilitación y readaptación previstos en el apartado b) del número cuatro del artículo ciento treinta y seis de la Ley de la Seguridad Social, tendrá derecho a una pensión vitalicia equivalente al ciento por ciento de su salarlo real, determinado en la forma prevista en el capítulo VIII de este Reglamento. En todo caso serán de aplicación las salvedades previstas en los apartados a’) y b’), y del a), del número cuatro, del artículo ciento treinta y seis de la Ley de la Seguridad Social.

    Cinco. Si el trabajador fuese además calificado de gran inválido tendrá derecho a las prestaciones a las que se refiere el número anterior, incrementándose la pensión en un cincuenta por ciento, destinado a remunerar a la persona que le atienda.

    La Entidad Gestora, a petición del gran inválido o de sus representantes legales, podrá autorizar, siempre que lo considere conveniente, en beneficio del mismo, la sustitución del incremento a que se refiere el párrafo anterior por su alojamiento y cuidado, a cargo de la Seguridad Social y en régimen de internado, en una institución asistencial.

    Seis. De conformidad con lo dispuesto en el artículo ciento cuarenta y tres de la Ley de la Seguridad Social, además de las prestaciones que en los números anteriores se señalan y de las de desempleo previstas en el capítulo VIl de este Reglamento, las normas de aplicación y desarrollo establecerán los medios necesarios para completar la protección dispensada a los inválidos que hayan sido beneficiarios de las prestaciones recuperadoras.

  • Artículo 6Real Decreto 1430/2009, de 11 de septiembre, de desarrollo de la Ley 40/2007 en relación con la incapacidad temporalProcedimiento ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social para determinar si la baja es común o profesional, a instancia de la persona trabajadora.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 1 de septiembre de 2014

    Artículo 6. Procedimiento administrativo de determinación de la contingencia causante de los procesos de incapacidad temporal.

    1. El procedimiento para la determinación de la contingencia causante de los procesos de incapacidad temporal se podrá iniciar, a partir de la fecha de emisión del parte de baja médica:

    a) De oficio, por propia iniciativa del Instituto Nacional de la Seguridad Social, o como consecuencia de petición motivada de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, del servicio público de salud competente para gestionar la asistencia sanitaria de la Seguridad Social, o a propuesta del Instituto Social de la Marina.

    b) A instancia del trabajador o su representante legal.

    c) A instancia de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social o de las empresas colaboradoras, en aquellos asuntos que les afecten directamente.

    Las solicitudes deberán ir acompañadas de toda la documentación necesaria para poder determinar la contingencia, incluidos, en su caso, los informes y pruebas médicas realizados.

    2. El Instituto Nacional de la Seguridad Social comunicará la iniciación del procedimiento al servicio público de salud competente, a la mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social o a la empresa colaboradora, según corresponda, cuando el procedimiento no se hubiera iniciado a su instancia y en aquellos asuntos que les afecten, para que, en el plazo improrrogable de cuatro días hábiles, aporten los antecedentes relacionados con el caso de que dispongan e informen sobre la contingencia de la que consideran que deriva el proceso patológico y los motivos del mismo. También se dará traslado al trabajador de la iniciación del procedimiento, cuando esta no hubiera sido a instancia suya, comunicándole que dispone de un plazo de diez días hábiles para aportar la documentación y hacer las alegaciones que estime oportunas.

    Asimismo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social podrá solicitar los informes y realizar cuantas actuaciones considere necesarias para la determinación, conocimiento y comprobación de los datos en virtud de los cuales debe dictar resolución.

    3. Cuando por el servicio público de salud se hubiera emitido parte de baja por contingencias comunes, se iniciará el abono de la prestación de incapacidad temporal que por estas corresponda hasta la fecha de resolución del procedimiento, sin perjuicio de que cuando la resolución determine el carácter profesional de la contingencia, la mutua que la cubra deba abonar al interesado la diferencia que resulte a su favor, y reintegrar tanto a la entidad gestora, en su caso, la prestación abonada a su cargo, mediante la compensación de las cuantías que procedan, como al servicio público de salud el coste de la asistencia sanitaria prestada. Asimismo, cuando la contingencia profesional estuviera a cargo de la entidad gestora, esta abonará al interesado las diferencias que le correspondan.

    De igual modo se procederá cuando la resolución determine el carácter común de la contingencia, modificando la anterior calificación como profesional y su protección hubiera sido dispensada por una mutua. Esta deberá ser reintegrada por la entidad gestora y el servicio público de salud de los gastos generados por las prestaciones económicas y asistenciales hasta la cuantía que corresponda a dichas prestaciones en consideración a su carácter común. Asimismo, la mutua, cuando ambas contingencias fueran protegidas por la misma, realizará las correspondientes compensaciones en sus cuentas.

    4. El equipo de valoración de incapacidades emitirá un informe preceptivo, que elevará al director provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social, en el que se pronunciará sobre la contingencia que ha originado el proceso de dicha incapacidad.

    5. Emitido el informe del equipo de valoración de incapacidades, el director provincial competente del Instituto Nacional de la Seguridad Social dictará la resolución que corresponda, en el plazo máximo de quince días hábiles a contar desde la aportación de la documentación por las partes interesadas, o del agotamiento de los plazos fijados para ello en el apartado 2 de este artículo.

    En el ámbito de aplicación del Régimen Especial de Trabajadores del Mar, el informe preceptivo del correspondiente equipo de valoración de incapacidades será formulado ante el director provincial del Instituto Social de la Marina, para que este adopte la resolución que corresponda y proceda a su posterior notificación a las partes interesadas.

    6. La resolución que se dicte deberá pronunciarse sobre los siguientes extremos:

    a) Determinación de la contingencia, común o profesional, de la que derive la situación de incapacidad temporal y si el proceso es o no recaída de otro anterior.

    b) Efectos que correspondan, en el proceso de incapacidad temporal, como consecuencia de la determinación de la contingencia causante, cuando coincidan en el tiempo dolencias derivadas de distintas contingencias.

    c) Sujeto responsable de las prestaciones económicas y sanitarias.

    7. La resolución será comunicada al interesado, a la empresa, a la mutua y al servicio público de salud. Las comunicaciones efectuadas entre las entidades gestoras, la mutua y la empresa se realizarán preferentemente por medios electrónicos, informáticos o telemáticos que permitan la mayor rapidez en la información.

    8. Las resoluciones emitidas por la entidad gestora, en el ejercicio de las competencias establecidas en este artículo, podrán considerarse dictadas con los efectos atribuidos a la resolución de una reclamación previa, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 71 de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social.

  • Artículo 3.2Real Decreto 625/2014, de 18 de julio, de gestión y control de la incapacidad temporalSi la mutua considera común la lesión, debe dar un informe motivado y la persona trabajadora puede reclamar ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
    Texto del apartado citadoTexto consolidado vigente desde el 25 de marzo de 2017

    2. El facultativo de la empresa colaboradora o de la mutua que asista al trabajador podrá inicialmente, previo reconocimiento médico preceptivo y realización, en su caso, de las pruebas que correspondan, considerar que la patología causante es de carácter común y remitir al trabajador al servicio público de salud para su tratamiento, sin perjuicio de dispensarle la asistencia precisa en los casos de urgencia o de riesgo vital. A tal efecto entregará al trabajador un informe médico en el que describa la patología y señale su diagnóstico, el tratamiento dispensado y los motivos que justifican la determinación de la contingencia causante como común, al que acompañará los informes relativos a las pruebas que, en su caso, se hubieran realizado.

    Si, a la vista del informe de la empresa colaboradora o de la mutua, el trabajador acude al servicio público de salud y el médico de este emite parte de baja por contingencia común, el beneficiario podrá formular reclamación con relación a la consideración otorgada a la contingencia ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social, que se sustanciará y resolverá aplicando el procedimiento regulado en el artículo 6 del Real Decreto 1430/2009, de 11 de septiembre.

    Por su parte, el facultativo que emita el parte de baja podrá formular su discrepancia frente a la consideración de la contingencia que otorgó la empresa colaboradora o la mutua, en los términos establecidos en el artículo 6 mencionado en el párrafo anterior, sin perjuicio de que el parte médico produzca plenos efectos.

    La resolución que se dicte establecerá el carácter común o profesional de la contingencia causante y el sujeto obligado al pago de las prestaciones derivadas de la misma y a la prestación de asistencia sanitaria, en su caso.

  • Artículo 71Ley Reguladora de la Jurisdicción SocialReclamación previa y plazo de 30 días para demandar en materia de prestaciones.
    Texto del artículoTexto consolidado vigente desde el 11 de diciembre de 2011

    Artículo 71. Reclamación administrativa previa en materia de prestaciones de Seguridad Social.

    1. Será requisito necesario para formular demanda en materia de prestaciones de Seguridad Social, que los interesados interpongan reclamación previa ante la Entidad gestora de las mismas. Se exceptúan los procedimientos de impugnación de las resoluciones administrativas expresas en las que se acuerda el alta médica emitidas por los órganos competentes de las Entidades gestoras de la Seguridad Social al agotarse el plazo de duración de trescientos sesenta y cinco días de la prestación de incapacidad temporal.

    2. La reclamación previa deberá interponerse ante el órgano competente que haya dictado resolución sobre la solicitud inicial del interesado, en el plazo de treinta días desde la notificación de la misma, si es expresa, o desde la fecha en que, conforme a la normativa reguladora del procedimiento de que se trate, deba entenderse producido el silencio administrativo.

    En los procedimientos de impugnación de altas médicas no exentos de reclamación previa según el apartado 1 de este artículo la reclamación previa se interpondrá en el plazo de once días desde la notificación de la resolución.

    3. Si la resolución, expresa o presunta, hubiera sido dictada por una entidad colaboradora, la reclamación previa se interpondrá, en el mismo plazo, ante la propia entidad colaboradora si tuviera atribuida la competencia para resolver, o en otro caso ante el órgano correspondiente de la Entidad gestora u organismo público gestor de la prestación.

    4. Cuando en el reconocimiento inicial o la modificación de un acto o derecho en materia de Seguridad Social, la Entidad correspondiente esté obligada a proceder de oficio, en el caso de que no se produzca acuerdo o resolución, el interesado podrá solicitar que se dicte, teniendo esta solicitud valor de reclamación previa. Del mismo modo podrá reiterarse la reclamación previa de haber caducado la anterior, en tanto no haya prescrito el derecho y sin perjuicio de los efectos retroactivos que proceda dar a la misma.

    5. Formulada reclamación previa en cualquiera de los supuestos mencionados en el presente artículo, la Entidad deberá contestar expresamente a la misma en el plazo de cuarenta y cinco días. En caso contrario se entenderá denegada la reclamación por silencio administrativo.

    En los procedimientos de impugnación de altas médicas en los que deba interponerse reclamación previa, el plazo para la contestación de la misma será de siete días, entendiéndose desestimada una vez transcurrido dicho plazo.

    6. La demanda habrá de formularse en el plazo de treinta días, a contar desde la fecha en que se notifique la denegación de la reclamación previa o desde el día en que se entienda denegada por silencio administrativo.

    En los procesos de impugnación de altas médicas el plazo anterior será de veinte días, que cuando no sea exigible reclamación previa se computará desde la adquisición de plenos efectos del alta médica o desde la notificación del alta definitiva acordada por la Entidad gestora.

    7. Las entidades u organismos gestores de la Seguridad Social expedirán recibo de presentación o sellarán debidamente, con indicación de la fecha, las copias de las reclamaciones que se dirijan en cumplimiento de lo dispuesto en la presente Ley. Este recibo o copia sellada, o el justificante de presentación por los procedimientos y registros alternativos que estén establecidos por la normativa administrativa aplicable, deberán acompañarse inexcusablemente con la demanda.

    Ver el artículo 71

Textos legales basados en datos de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado. Se trata de un texto consolidado de carácter meramente informativo, sin valor oficial. Para el texto auténtico hay que acudir al BOE.

Lo que han dicho los tribunales sobre cada una de las cuestiones de este artículo.

¿Qué cuenta como domicilio y dónde empieza el trayecto (segunda vivienda, casa de los padres o de la pareja, finca propia)?

¿Un desvío, una parada o un retraso en el camino rompen la protección?

¿Están protegidos los desplazamientos durante la jornada (pausa, reconocimiento médico, gestiones personales)?

¿Un infarto o una enfermedad súbita en el trayecto es accidente de trabajo?