La papeleta de conciliación: intentar alcanzar un acuerdo con la empresa

La presentación de la papeleta de conciliación es un paso previo y, con carácter general, obligatorio antes de presentar una demanda ante los juzgados. El objetivo de esta trámite es intentar alcanzar un acuerdo con la empresa y así evitar un procedimiento judicial.

Este carácter obligatorio determina la inadmisión de las demandas presentadas en los juzgados, hasta que no se haya realizado el intento de conciliación previa. Es decir, que no se puede acudir a los juzgados sin haber presentado antes la papeleta de conciliación y haber intentando alcanzar un acuerdo con la empresa.

La necesidad de abogado

En todos los procedimientos judiciales laborales no es necesario ni obligatorio -aunque sí recomendable- la asistencia o representación por un abogado o sindicato. De la misma manera, tampoco lo es en el acto previo de conciliación laboral que se celebra cuando se presenta la papeleta de conciliación laboral.

Donde se presenta la papeleta de conciliación laboral

El Real Decreto 2756/1979 establece en su artículo quinto que la papeleta debe presentarse en el lugar de prestación de servicios, es decir donde se encuentre el centro de trabajo o en el domicilio de los interesados, a elección del trabajador.

Aunque siempre recomiendo presentar la papeleta donde se encuentre el centro de trabajo o domicilio de la empresa, la consideración de interesados, parece que permite también presentarla en el domicilio del trabajador.

En cualquier caso, una vez tengas decidido dónde vas a presentar la papeleta, en esta enlace encontrarás dónde hay que presentar la papeleta de conciliación en España.

Requisitos del escrito

No existe un modelo oficial de papeleta, aunque existen algunas Comunidades Autónomas que facilitan documentos autorellenables para que sea más fácil completarla sin conocimientos jurídicos.

En cualquier caso, la papeleta obligatoriamente debe contener la siguiente información:

  1. Identificación de cada parte: DNI del trabajador, CIF de la empresa y domicilio social de la empresa, y domicilio del trabajador. Además es recomendable el número de teléfono del trabajador o abogado/graduado social que le representa.
  2. Fechada y firmada por quien intente la conciliación.
  3. Descripción de la relación laboral del trabajador con la empresa, en la que se indique grupo profesional, contrato de trabajo actual (temporal o indefinido), antigüedad, salario y convenio colectivo de aplicación.
  4. Enumeración clara y concreta de los hechos y de la reclamaciones planteadas. Si se trata de la impugnación de un despido, su fecha y causa justificativa de los mismos.
  5. Indicación de si el trabajador es representante legal de los trabajadores o lo ha sido en el último año.
  6. Indicación de si el trabajador va a asistir acompañado de abogado.

Se han de presentar tantas copias como partes interesadas exista en el proceso y dos más, en caso de que sólo haya un demandado se presentarán como mínimo cuatro:

  • La primera copia se la queda el registro
  • La segunda copia se la queda el organismo encargado de la conciliación
  • La tercera copia se devuelve al trabajador, normalmente estableciendo ya la fecha y hora de la conciliación.
  • Las restantes copias se envían a la empresa (o empresas) demandadas, casi siempre mediante burofax, con indicación de la fecha y hora de la conciliación.

En algunos organismos, sólo es necesario tres copias ya que el registro y el servicio de conciliación es el mismo.

Por lo tanto, una vez presentado, el trabajador no tiene que hablar con la empresa, ya que es el propio servicio de conciliación el encargado de notificar con la empresa.

La empresa puede que se ponga en contacto con el trabajador para negociar, pero eso ya depende de la propia empresa.

El procedimiento de conciliación

La conciliación laboral es un procedimiento rápido en comparación con la presentación de la demanda ante los juzgados.

En este sentido, lo normal es que una vez presentada la papeleta, el acto de conciliación se celebra en un plazo no superior a 15 días hábiles.

Este es el esquema desde la presentación de la papeleta hasta la celebración de la conciliación.

  1. Presentación de la papeleta de conciliación ante el órgano correspondiente.
  2. Citación de las partes. Una vez presentada se citarán a las partes con indicación del lugar, día y hora del acto con una copia de la papeleta. La citación se hará por correo certificado con acuse de recibo, oficio telegrama o cualquier otro medio del que quede la debida constancia. La forma habitual es el correo certificado, es decir burofax.
  3. Comparecencia de las partes. La asistencia al acto es obligatoria por sí o por medio de representante. Si el solicitante no comparece se tiene por no presentada la papeleta; si no comparece la otra parte, se tendrá la conciliación por intentada sin efecto.
  4. Celebración del acto conciliatorio en el que las partes exponen sus pretensiones y fundamentos, invitándolas el conciliador a que lleguen a un acuerdo.
  5. Acta de conciliación en el que se indica si se ha llegado a un acuerdo o no. Para el caso de que las partes hayan alcanzado un acuerdo, se recogerán en el mismo los acuerdos logrados.

En el acto de conciliación se encuentra un letrado -titulado en Derecho-  que recogerá el posible acuerdo de la empresa y velara por que se respete el derecho de los trabajadores.

Pero normalmente, no realiza labores de mediación, es decir, no intenta mediar ni escuchar a las dos partes. La posible negociación, si es que existe un acercamiento, se realiza de manera privada entre la empresa y el trabajador.

Si quieres más información sobre el acto de conciliación, te recomiendo que leas esta entrada:

¿Cómo funciona y para qué sirve el acto de conciliación laboral?

Como funciona el acto de conciliación, negociaciones con la empresa y posibilidades de llegar a un acuerdo y efectividad del mismo.

El plazo y los efectos de presentar la papeleta de conciliación

La presentación de la solicitud de conciliación o de mediación suspende los plazos de caducidad e interrumpirá los de prescripción.

El cómputo del plazo suspendido se reanudará cuando transcurra alguno de los siguientes cuestiones:

  • Una vez celebrado el acto de conciliación.
  • Una vez superados los quince días hábiles desde la presentación de la papeleta, si es que no se celebra antes el acto de conciliación.

Por ello, normalmente los organismos de conciliación suelen citar antes de 15 días hábiles, por que si no lo hacen habrá que estar pendiente de los plazos para que no pasarnos, sobre todo en el caso de despido.

Si quieres más información sobre el plazo del despido, te recomiendo que leas este artículo:

Cómo contar el plazo para demandar por despido

Todas las cuestiones a tener en cuenta para que no transcurran los 20 días hábiles que hay para presentar papeleta de conciliación y demanda

Por otro lado en cuanto a los efectos del resultado de la conciliación:

  • Incomparecencia del demandado, la empresa. Si no se presenta la empresa, habrá que presentar obligatoriamente demanda. El único perjuicio que pueden tener es que el juez podrá imponer las costas del proceso, incluidos honorarios, hasta el límite de 600 euros, si la sentencia posterior estima la demanda.
  • Con avenencia. Finaliza el procedimiento con acuerdo. Este acuerdo tiene más fuerza vinculante que un acuerdo privado, de hecho tiene la misma validez que un documento ante Notario. En caso de incumplimiento, se deberá presentar una demanda ejecutiva ante los tribunales exigiendo el cumplimiento del acuerdo.
  • Sin avenencia. Si no existe acuerdo, la única opción del trabajador será presentar una demanda ante el juzgado de lo social.

Por último, si el que no se presenta es el trabajador, se entenderá por desistida la acción, y a efectos de prescripción y caducidad no se habrá interrumpido ningún plazo.

Es decir, es como si la papeleta nunca se hubiera presentado, y teniendo el plazo de caducidad en caso de despido o sanción de 20 días, es muy probable que ya no se puedan iniciar dichos procedimientos.

¿Tiene que ir personalmente el trabajador?

No, no es obligatorio, pero en ese caso sí que tiene que acudir alguien en su nombre.

Lo normal es realizar el apoderamiento a un abogado o graduado social, pero se puede realizar a cualquier persona.

Para actuar en nombre del trabajador existen dos opciones:

  • Poder notarial: Realizar un poder general para pleitos, con un coste de unos 35 euros. Este poder suele valer para este procedimiento, y para un procedimiento posterior de demanda.
  • Apoderamiento apud acta: Realizar un poder específico para este procedimiento. Normalmente se realiza en el mismo servicio de conciliación que va a realizar la conciliación.

Supuestos obligados y exceptuados

Casi siempre es necesario presentar una papeleta de conciliación.

Por ejemplo, es obligatorio en caso de: despido, reclamaciones de salario o finiquito, impugnación de una sanción, reclamación de derecho, solicitar la extinción por acoso laboral…

Sin embargo, no será necesario en los siguientes procedimientos:

  1. Impugnación de modificación sustancial de las condiciones de trabajo, cambios de centro de trabajo (movilidad geográfica) y disfrute de las vacaciones.
  2. Derechos de conciliación de la vida laboral y familiar, esto es, reducciones de jornada por cuidados de hijos o familiares, excedencias por cuidados de un hijo o familiar y adaptaciones de jornada por la vida laboral y familiar.
  3. Tutela de los derechos fundamentales y libertades públicas.
  4. Procedimientos de Seguridad social, como impugnación de altas médicas o solicitud de incapacidad permanente que será necesario, casi siempre, una reclamación previa.