El despido objetivo

Existen diversas causas por las cuales una empresa puede despedir a un trabajador de manera objetiva. En tiempos de crisis, una de las razones más habituales es la de causas económicas, pero también puede existir causas organizativas, técnicas y de producción.

El despido objetivo

El despido en España El despido es la extinción del contrato de trabajo por voluntad unilateral del empresario. Es una decisión en la que el trabaj...

De una manera genérica, debemos entender como causas económicas aquellas que afectan a la rentabilidad de la empresa, ya que no es necesario la existencia de pérdidas, sino que es posible que una empresa con beneficios tenga causas económicas para proceder al despido, cuando prevea (y acredite) que la situación económica futura va a ser complicada.

En este sentido, en la reforma laboral del año 2012 ha aumentado – facilitado –  las posibilidades que tiene la empresa de proceder a un despido objetivo por causas económicas.

El objetivo de facilitar este tipo de despido, es permitir que la empresa pueda proceder al despido cuando prevea que la situación económica se va a complicar, sin tener que esperar a que la situación sea tan mala que ya no tenga dinero ni para pagar la indemnización, ya que en última instancia abona el FOGASA, es decir, la administración.

Como cualquier otro despido objetivo, el empresario tiene que cumplir las siguientes obligaciones;

  1. Abonar una indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.
  2. Preavisar con 15 días de antelación o, en su defecto, abonarlo en el finiquito,
  3. Entregar una carta de despido indicando la situación económica de la empresa que justifica el despido.

Las causas económicas

El artículo 51. 1 del Estatuto de los trabajadores define que se entiende por causas económicas para un despido objetivo, ya sea colectivo o individual:

Se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos ordinarios o ventas. En todo caso, se entenderá que la disminución es persistente si durante tres trimestres consecutivos el nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre es inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior.

Por lo tanto, según el Estatuto de los trabajadores existen causas económicas cuando se da alguna de estas situaciones en la empresa:

  1. Existencia de pérdidas actuales o previstas.
  2. disminución persistente de su nivel de ingresos ordinarios o ventas.

La legislación no especifica cual es el nivel de pérdidas actuales o previstas para considerar un despido objetivo, pero sí que específica cuando se puede considerar que existe una disminución persistente.

Así, se entenderá que existen causas económicas cuando durante tres trimestres consecutivos el nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre es inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior.

No obstante, también será necesario que la empresa acredite una situación negativa desde un punto de vista económica que puede ser mejorada con la amortización de un puesto del trabajo.

Por todo ello, no podemos elaborar una lista cerrada u objetiva de cuando se considera acreditado el despido objetivo, sino que será necesario evaluar cada caso en particular.

En la práctica, la mayoría de las empresas alegan la existencia de causas económicas cuando logran acreditar el descenso de tres trimestres consecutivos.

Por ejemplo, en el siguiente cuadro se puede comprobar como la facturación de esta empresa ha ido disminuyendo trimestralmente en comparación con el mismo trimestre del ejercicio anterior. Por tanto, en principio, se puede considerar que existen causas económicas y da igual que la empresa obtenga beneficios.

Facturación 2017 2018
Segundo trimestre 140.000 120.000
Tercer trimestre 110.000 85.000
Cuarto Trimestre 160.000 125.000

La facturación del 2018 es comparativamente peor, trimestre por trimestre, que la del año 2017, y esa es lo que exige la jurisprudencia, aunque la facturación no esté en claro descenso, ni se tenga en cuenta si la empresa arroja pérdidas actuales.

¿Cuándo tiene que acreditar la empresa las causas económicas?

La empresa tiene que indicar cual es la situación económica que justifica el despido objetivo en la carta de despido, pero no está obligado a mostrar o aportar toda la documentación financiera o las pruebas que disponga.

Este extremo deberá acreditarlo ante un juez siempre que el trabajador impugne el despido ante los tribunales en el plazo de 20 días hábiles que existe para ello.

Es decir, que en el acto del juicio la empresa tendrá que aportar la contabilidad de la empresa o las declaraciones efectuadas ante el hacienda para acreditar que lo indicado en la carta de despido es cierto.

La indemnización en el despido

Es tan importante para el empresario que existan causas para proceder al despido, como seguir el procedimiento establecido por la legislación.

En cuanto al procedimiento, la obligación más importante, además de entregar la carta de despido, es abonar la indemnización que le corresponde al trabajador; equivalente a 20 días de salario por año de trabajo con un máximo de 12 mensualidades.

La cuantía de la indemnización se calcula en función de la antigüedad del trabajador, computando todos los contratos de trabajo y del salario. El salario a efectos de indemnización es el que corresponde al trabajador en el momento de la extinción de la relación laboral.

Si no se abona la indemnización, el despido será declarado improcedente por un juez, salvo que la empresa alegue en la carta de despido la falta de liquidez para abonar la indemnización.

Esta excepción, sólo es válida cuando se han indicado causas económicas en la carta de despido y además alega falta de liquidez.

Evidentemente, esa falta de liquidez tendrá que acreditarla la empresa en el procedimiento judicial de despido, además de las causas económicas. Si no logra acreditar esas dos cuestiones el despido será declarado improcedente.

La entrega de la indemnización en el momento del despido objetivo

Obligación de la empresa de abonar una indemnización en el momento del despido objetivo y consecuencias en caso de incumplimiento

Opciones del trabajador

Como cualquier otro despido, el trabajador puede impugnar la decisión empresarial ante los tribunales en un plazo de 20 días hábiles para conseguir que el despido sea declarado improcedente o nulo, y conseguir la readmisión o una indemnización mayor.

En primer lugar, es necesario presentar una papeleta de conciliación laboral, y en caso de no alcanzar un acuerdo con la empresa, presentar una demanda.

En cualquier caso, recomiendo encarecidamente leer esta entrada dónde explico todo el procedimiento paso a paso.